El desconocimiento de las reglas, la intolerancia, la falta de cultura ciudadana, la alcahuetería de los padres de familia, la poca sensibilidad y sentido de pertenencia por las cosas del terruño, podrían ser las causas de lo ocurrido en el municipio de Sahagún donde destruyeron las bicicletas que habían sido donadas para facilitar la movilidad de los habitantes.
Las 100 bicicletas entregadas para ser usadas responsablemente por las personas que las necesitaran en la cicloruta, fueron literalmente destruidas por menores que al utilizarlas sin conocimiento de causa le dieron mal uso en el primer día del proyecto.
Algunas personas mayores coincidieron en manifestar que a la iniciativa le faltó socialización y reglamentación para su uso.
Los menores, que las utilizaron la mayor parte del día, se salieron del perímetro de la ciclovía y se fueron a otros sectores a lucir las ciclas, como si se tratara de un regalo, desconociendo tal vez que eran para prestar un servicio a la comunidad.
EL SALDO FINALBicicletas desaparecidas que hubo que recuperar con la ayuda de la Policía, más de cuarenta bicicletas averiadas, sin canastas, sin llantas, sin manubrios y con los rines torcidos.
Coinciden los sahagunenses, que han opinado en las redes, que al proyecto hay que ponerle un responsable que vigile su buen uso y mantenimiento, y sugieren algunos que para su utilización se carnetice a las personas o se requiera del documento de identidad, para garantizar que esta se devuelva en buen estado.
