A 55 años y 11 meses de prisión fue condenado Johan Alberto Ruz Arango, un falso brujo, a quien una juez especializada de Bogotá encontró responsable de haber secuestrado y dado muerte a la abogada cordobesa Catalina Díaz Ballesteros.
La funcionaria judicial le imputó los delitos de homicidio agravado en concurso con secuestro extorsivo agravado, hurto calificado y agravado, luego que la Fiscalía demostrara su participación en la muerte de la mujer, cuyo cuerpo fue encontrado flotando en un ataúd artesanal en un caño del barrio San José de Bavaria, al norte de Bogotá, el 7 de noviembre de 2015.
De acuerdo con lo señalado en la audiencia, Díaz Ballesteros había sido citada por dos espiritistas en un centro comercial de Suba. Allí también estaba Andrés Javier Tafur Narváez, capturado en Bocagrande (Cartagena), el pasado 9 de noviembre de 2015. Los hombres la conocían porque ella había asistido a consultas con los falsos espiritistas en Magangué (Bolívar).
En el proceso se conoció que una vez se encontraron en el centro comercial la invitaron a su apartamento en el barrio El Rubí, de Bogotá, donde al parecer harían sesiones para evitar que su esposo comprara una finca por valor de 100 millones en Lorica, Córdoba.
Inicialmente la mantuvieron sedada y luego la mataron. Desde su celular, llamaban a su esposo, también abogado, para exigirle la suma de 100 millones de pesos por su rescate. Le manifestaban que sabían los movimientos financieros, pues ella misma les había contado que él tenía un dinero para la compra de la finca.
El esposo alcanzó a hacer dos giros por valor de seis millones de pesos, de los 100 que le pedían, pero alertó al Gaula sobre lo que estaba ocurriendo. Al mismo tiempo, un vecino del lugar alertó a las autoridades sobre un posible plagio y entregó características físicas de los autores, quienes ya habían viajado a Cartagena y Magangué, donde fueron capturados.
El primero de ellos, se allanó a los cargos y delató a su cómplice, un hombre de 27 años de edad, con algunos estudios de astrología, quien finalmente fue condenado a una pena rigurosa que empezará a pagar en la cárcel Modelo de Bogotá.
