Todos los municipios del sur de Córdoba y parte del medio Sinú estuvieron paralizados ayer ante la amenaza de un paro armado, promovido por miembros del Clan Úsuga, mediante un panfleto que distribuyeron en varias localidades.
En municipios como Puerto Libertador, San José de Uré, Buenavista, Ayapel, Valencia, Tierralta, Lorica y zona rural de Montería no hubo actividad comercial, no dictaron clases y sus calles lucieron solitarias. Nadie se atrevió a salir de sus casas por temor a ser víctimas de retaliaciones por parte de los grupos al margen de la ley.
Pese a que el comandante de Policía de Córdoba, coronel Engelbert Grijalba, desestimó el panfleto y pidió a la comunidad que ejerciera sus actividades normales, con el acompañamiento de hombres de la institución, Córdoba estuvo solitario.
En Puerto Libertador, por ejemplo, los comerciantes salieron a trabajar, pero demoraron solo una hora en sus locales porque varios hombres, abordo de motocicletas, les advirtieron que debían cerrar; en Buenavista no hubo clases en ningún colegio y el comercio también cerró sus puertas. Solo quedaron funcionando las sedes bancarias porque ellos dependen de directrices nacionales, igual ocurrió en Uré donde no hubo siquiera despacho de buses.
Reclamos al ministro
Ante este hecho el primero en elevar su voz de protesta fue el presidente del partido Conservador y representante cordobés, David Barguil Assís, quien reclamó al ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, seguridad para Córdoba y le indicó que sus pobladores estaban indignados.
“Quiero expresarle al Ministro de Defensa nuestra indignación que es la de todos los cordobeses. Hay más de medio departamento paralizado, los comercios están cerrados, hay quema de vehículos. ¿Dónde está la autoridad, dónde está la fuerza pública? Igual situación ocurre en parte del departamento de Sucre y Antioquia”, manifestó.
Barguil hizo un llamado al Gobierno y a las autoridades para que se restablezca la tranquilidad en las zonas del país donde se lleva a cabo el paro armado. “No nos vamos a dejar amedrentar de los bandidos y delincuentes de las Bacrim. Hoy más que nunca necesitamos que se ejerza la autoridad por parte del ministro de Defensa y de la fuerza pública”, agregó el congresista.
Para el representante, el departamento de Córdoba, principalmente las zonas rurales, “vive hoy en medio de un régimen del terror permanente y lo más desalentador es la ausencia de una política de seguridad clara para afrontar dicha situación”. Por esta razón, pide medidas contundentes que lleven, a largo plazo, a la desarticulación total de estos grupos criminales.
