Este 11 de enero se cumplen 29 años del trágico accidente del avión HK3839, que cumplía con la ruta Bogotá – Cartagena – San Andrés y cayó entre los pantanos de la ciénaga de Marialabaja, en cercanías del corregimiento de Flamenco.
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El saldo fue de 52 muertos y solo una sobreviviente: la niña Érika Delgado Gómez, quien ese entonces apenas tenía nueve años. Sus familiares también fallecieron en el siniestro.
En un nuevo aniversario del trágico accidente, Delgado Gómez, habló por primera vez en La W sobre lo que ocurrió ese día.
“Al día de hoy yo creo que es una experiencia difícil de manejar en muchos ámbitos. Estoy viva gracias a Dios, gracias a que no era mi momento, a que a lo mejor tengo que brindarles otro tipo de cosas a la gente que he conocido a lo largo de este tiempo”, dijo Delgado.
La mujer indicó que se animó a hablar tras ver la película “La Sociedad de la Nieve”, una producción de Netflix que muestra la historia del accidente del vuelo 571 de la Fuerza Aérea Uruguaya en la cordillera de Los Andes, que ocurrió el 13 de octubre de 1972.
“Es la primera vez que hablo y lo hago para darle las gracias a la gente que todavía me recuerda”, dijo Delgado.
El día del accidente$>
Delgado indicó que es poco lo que recuerda del día del accidente y que tuvo que recibir asesoría psicológica y psiquiátrica.
“Lo que puedo decir es que salíamos desde Bogotá, donde vivía la familia de mi madre, e íbamos con mis padres y mi hermano menor hacia Cartagena, ciudad donde vivíamos. El vuelo fue a las 7 de la noche, entiendo que el vuelo hacía parada también en San Andrés. Yo estaba sentada, al lado mío estaba mi padre y en los dos asientos siguientes estaban mi hermano y mi madre. El vuelo inició normal y media hora después empezaron las turbulencias. En ese momento yo perdí el conocimiento”, dijo.
Según Delgado lo siguiente que recuerda es haberse levantado en la ciénaga donde cayó el avión. “No tenía conocimiento de lo que había pasado minutos antes. Yo jamás vi ningún cuerpo, ningún elemento del avión al lado de mío”, aseguró.
Dijo que posteriormente alguien la recogió en una canoa y la trasladaron en una ambulancia a Cartagena para que fuera atendida. “Llegaron los médicos y la gente comenzó a preguntarme muchas cosas, yo era muy pequeña y poco entendía de lo que había pasado”, afirmó.
Después del siniestro$>
Delgado contó que a los ocho meses de salir del hospital en Cartagena, tuvo que tomar un avión hacia Bogotá, donde se radicó con su nuevo representante legal. Fue indemnizada por el accidente y siguió adelante con su vida, incluso ha vuelto a montar en avión en repetidas ocasiones.
“He tenido que volar porque he querido estudiar en otros países, he querido trabajar, he querido conocer, voy de vacaciones, visito a conocidos, familiares y demás. Y para mí nunca ha sido un impedimento tener que tomar una avión bajo la perspectiva de lo que me ha pasado”, dijo.
También aseguró que sigue en contacto con la esposa del piloto y el copiloto del avión, quienes fallecieron en el accidente.
“En fechas como estas siempre nos solemos reunir para recordar a nuestros familiares que ya no están con nosotros”, afirmó.
Delgado aseguró que ha vencido el miedo que le daba volar y aunque no dio detalles de a qué se dedica hoy, afirmó que está bien.
