Las enfermedades autoinmunes ocurren porque el sistema de defensas del organismo se ataca a sí mismo, y eso es lo que pasa con la artritis reumatoide.
Sus características son dolor, tumefacción y rigidez en las articulaciones, además de síntomas generales como cansancio, sensación de malestar, fiebre ligera, inapetencia y pérdida de peso corporal. Con el tiempo, esta enfermedad puede afectar incluso la piel, los vasos sanguíneos, el corazón, los pulmones, los ojos y la sangre. Afecta más a las mujeres que a los hombres durante la adultez mayor, pero puede presentarse en cualquier etapa de la vida.
Ayer, se celebró en todo el mundo el Día Mundial de la Artritis Reumatoide, y los reumatólogos Ana María Arredondo y Elías Forero, ambos miembros de la Asociación Colombiana de Reumatología, responden unas preguntas en torno a la enfermedad.
Inflamación de una o más articulaciones: aumento del volumen de la articulación (inflamación) asociado a disminución del movimiento y aumento del calor local.
Rigidez matinal: entumecimiento e incapacidad de mover una o varias articulaciones durante más de 15 minutos al despertarse.
Sensación de fatiga, falta de energía y fuerza, fiebre, cansancio, pérdida de apetito y peso sin causa evidente.
Doctor Elías Forero: El apoyo familiar es insuperable para la buena recuperación del paciente, así, este recibe apoyo para el consumo correcto de los medicamentos, para reclamar las drogas, para atender las citas y para hacer las diligencias propias de los servicios médicos. Son múltiples las necesidades de un apoyo familiar en un paciente crónicamente enfermo.
Doctora Ana María: Este factor es fundamental para lograr un tratamiento exitoso.
El tratamiento de la artritis reumatoide debe ser individualizado y depende de la severidad de cada caso.
Además de los medicamentos, el médico puede derivar al paciente a un terapeuta ocupacional o fisioterapeuta que puede enseñarles ejercicios para mantener flexibles las articulaciones.
