Mala postura, cansancio, estrés o un movimiento brusco pueden ser algunas causas de la distonía cervical o también conocida como torticulis espasmódica definida por los expertos de la Clínica Mayo como aquella “afección dolorosa en la que los músculos del cuello se contraen involuntariamente y hacen que la cabeza se incline sin control hacia adelante o hacia atrás”.
De acuerdo con los expertos, la distonía cervical puede ocurrir a cualquier edad, pero ocurre con mayor frecuencia en personas de mediana edad y, sobre todo, en las mujeres. Lea: Tortícolis, más allá de un dolor de cuello
El dolor de cuello por tensión o esfuerzo muscular suele desaparecer por sí solo dentro de algunos días.
Síntomas
Las contracciones musculares que se sufren con la distonía cervical pueden provocar que la cabeza se tuerza en una gran variedad de direcciones, como:
-Mentón hacia el hombro
-Oreja hacia el hombro
-Mentón hacia arriba
- Mentón hacia abajo
El tipo de torsión más frecuentemente asociado con la distonía cervical es la del mentón hacia el hombro, según expertos de la Clínica Mayo. Algunas personas presentan una combinación de posturas anormales de la cabeza o pueden sufrir movimientos espasmódicos de la cabeza.
¿Cómo tratar la torticolis?
Para aliviar la molestia en el cuello puede probar los siguientes consejos:
- Masajes: Los masajes pueden ayudar a las personas que tienen dolor de cuello crónico a causa de los músculos tensionados.
- Buena postura: Utiliza una buena postura, en especial si te sientas frente a una computadora todo el día. Mantén la espalda apoyada y asegúrate de que el monitor de la computadora esté al nivel de los ojos.
Y si usas teléfonos celulares, tabletas y otros dispositivos con pantallas pequeñas mantén la cabeza erguida y sostén el dispositivo hacia adelante, en lugar de inclinar el cuello para mirarlo hacia abajo.
- Hielo o calor: aplica frío, como una compresa de hielo o hielo envuelto en una toalla, durante hasta 15 minutos varias veces al día durante las primeras 48 horas. Después de eso, aplica calor. Prueba tomar una ducha tibia o usar una compresa caliente a temperatura baja.
- Estiramientos: estira los músculos del cuello girándolos suavemente de lado a lado y de arriba hacia abajo.
Es importante que consultes al médico si tienes un dolor de cuello que empeora a pesar del cuidado personal, persiste después de varias semanas o se extiende a los brazos o las piernas.
