La Reanimación Cardiovascular (RCP) son una serie de técnicas manuales que se utilizan en casos de emergencia y tienen como objetivo salvar la vida, y, se realizan cuándo la respiración o los latidos cardíacos han cesado, generándose por ahogamiento, sofoco, asfixia u otras lesiones. Según el Instituto Nacional de Salud, entre un 20% y un 24% de las muertes producidas por paro cardiaco o paro respiratorio podrían evitarse con una correcta práctica de RCP.
El Ministerio de Salud y Protección Social exponen que la intervención inmediata puede generar posibilidades de supervivencia en una persona. Sin embargo, la falta de conocimientos y formación es un desafío. Lea también: Viruela del mono: ¿América Latina está preparada para el Mpox?
Alejandro Rivas, Médico y Cirujano, Gerente Red Médica emi Falck, ofrece 6 pasos fundamentales que se deben tener en cuenta a la hora de realizar técnicas de RCP.

Técnicas de Reanimación Cardiopulmonar:
- Evaluar la situación e identificar qué padece paciente.
- Comprobar la conciencia: se realiza estimulaciones que buscan saber si tiene respuesta a movimientos o no.
- Comprobar la respiración: acercarse a la nariz o boca del paciente para verificar si hay inhalación y exhalación.
- Llamar a los servicios de emergencia: activar los servicios médicos domiciliarios o virtuales.
- Si el paciente perdió la conciencia y está en paro, ubicarlo en una superficie rígida o en el suelo para realizar las maniobras de reanimación. Lea también: El peligro de automedicarse: 700 mil muertes anuales, según OMS
- Realizar las compresiones torácicas: ubicar, de una manera adecuada, las manos en el tórax realizando compresiones en adultos de 5 centímetros o en niños de 4 centímetros a una velocidad de 100 a 120 compresiones por minuto.
Según “Medicina Intensiva” cada minuto que una persona con paro cardiorrespiratorio pasa sin recibir reanimación cardiopulmonar le reduce en un 10% sus posibilidades de supervivencia. Por eso, la rapidez resulta clave en este tipo de situaciones de emergencia.

