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Salud

Las muertes por paro cardiaco se pueden prevenir

Entre un 20% y un 24% de las muertes producidas por paro cardiaco o paro respiratorio podrían evitarse con una correcta práctica de reanimación cardiovascular.

Las muertes por paro cardiaco se pueden prevenir

Se estima que el 70% u 80% de los sucesos catastróficos tipo paro cardiaco suceden en el hogar. //Foto: tomada de Internet.

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La Reanimación Cardiovascular (RCP) son una serie de técnicas manuales que se utilizan en casos de emergencia y tienen como objetivo salvar la vida, y, se realizan cuándo la respiración o los latidos cardíacos han cesado, generándose por ahogamiento, sofoco, asfixia u otras lesiones. Según el Instituto Nacional de Salud, entre un 20% y un 24% de las muertes producidas por paro cardiaco o paro respiratorio podrían evitarse con una correcta práctica de RCP.

El Ministerio de Salud y Protección Social exponen que la intervención inmediata puede generar posibilidades de supervivencia en una persona. Sin embargo, la falta de conocimientos y formación es un desafío. Lea también: Viruela del mono: ¿América Latina está preparada para el Mpox?

Alejandro Rivas, Médico y Cirujano, Gerente Red Médica emi Falck, ofrece 6 pasos fundamentales que se deben tener en cuenta a la hora de realizar técnicas de RCP.

Se estima que el 70% u 80% de los sucesos catastróficos tipo paro cardiaco suceden en el hogar. //Foto: 123RF
Se estima que el 70% u 80% de los sucesos catastróficos tipo paro cardiaco suceden en el hogar. //Foto: 123RF

Técnicas de Reanimación Cardiopulmonar:

  1. Evaluar la situación e identificar qué padece paciente.
  2. Comprobar la conciencia: se realiza estimulaciones que buscan saber si tiene respuesta a movimientos o no.
  3. Comprobar la respiración: acercarse a la nariz o boca del paciente para verificar si hay inhalación y exhalación.
  4. Llamar a los servicios de emergencia: activar los servicios médicos domiciliarios o virtuales.
  5. Si el paciente perdió la conciencia y está en paro, ubicarlo en una superficie rígida o en el suelo para realizar las maniobras de reanimación. Lea también: El peligro de automedicarse: 700 mil muertes anuales, según OMS
  6. Realizar las compresiones torácicas: ubicar, de una manera adecuada, las manos en el tórax realizando compresiones en adultos de 5 centímetros o en niños de 4 centímetros a una velocidad de 100 a 120 compresiones por minuto.

Según “Medicina Intensiva” cada minuto que una persona con paro cardiorrespiratorio pasa sin recibir reanimación cardiopulmonar le reduce en un 10% sus posibilidades de supervivencia. Por eso, la rapidez resulta clave en este tipo de situaciones de emergencia.

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