Salud

Límites saludables: herramientas para aprender a decir ‘no’

Aprender a decir que no, le permitirá construir un 2025 donde el equilibrio prime en su vida. Proteger la salud mental también es establecer límites en la vida laboral y personal.

Compartir
Practica decir “no” con empatía y reconocer la perspectiva de la otra persona mientras te mantienes firme. //Foto: tomada de internet.
ANDREA V CARO MARTÍNEZ
02 ENE 2025 - 07:00 PM

Alguna vez escuché en una conferencia que ‘no’ es una oración completa y es una muy poderosa. Poner límites tanto laborales como personales está mal visto en esta sociedad, pero son indispensables en el día a día y en la construcción de la vida, tener claro hasta qué punto estás dispuesto a llegar evitará situaciones en las que prime la ansiedad, la angustia, la tristeza e incluso la decepción.

Ante la inflexible necesidad de conexión y aprobación de las personas que nos rodean, decir “no” se convierte en un momento incómodo que puede traer todas estas sensaciones y emociones compuestas que tratamos de evitar.

Ante la búsqueda de respuestas y una sociedad moldeable no solo a las circunstancias que se le presenten sino a la aceptación de los demás, conversamos con Melisa Forero Valest, psicóloga, orientadora profesional y docente, con más de 20 años de experiencia, sobre las implicaciones en el comportamiento de las personas.

“Esta dificultad para decir “no” se puede explicar a través de la teoría del apego desarrollada por John Bowlby, quien estipula que el ser humano está programado para buscar y mantener relaciones como método de supervivencia y construir la seguridad emocional”, expresa la experta.

Esta necesidad de apego se manifiesta en un deseo de agradar, ser aceptado o incluido en los grupos conformados en diferentes espacios, trabajo, colegio, universidad, entre otros. Pero también induce al miedo de ser rechazados y el deseo por evitar juicios negativos.

Forero asegura que a esta situación se encuentra el “condicionamiento social con normas culturales y sociales que a menudo enfatizan la cooperación y la amabilidad”. Normas que refuerzan la idea de que ser complaciente es virtuoso, siendo un obstáculo para que las personas establezcan límites, sin sentir culpa por decir “no” a situaciones que hacen parte de las expectativas sociales, ya que se condiciona el “no” con el egoísmo, el rechazo o el incumplimiento de las obligaciones, generando un malestar emocional y desencadenando frustración, tristeza, ansiedad, inseguridad, entre otras, un conflicto interno entre los límites personales (autopreservación) y mantener las relaciones (preservación social).

Establecer límites en la vida personal y laboral. Es importante conocer tus prioridades y hasta que punto estás dispuesto a llegar. //Foto: tomada de internet.

La palabra “no” a menudo se percibe negativamente, es un desafío a las normas sociales, las expectativas personales y las tendencias emocionales. “El sesgo de negatividad se refiere a la tendencia humana a centrarse más en los estímulos negativos que en los positivos porque los eventos negativos históricamente plantearon mayores amenazas para la supervivencia. Escuchar un “no” indica rechazo, pérdida o necesidades insatisfechas, que el cerebro interpreta como amenazas potenciales a la posición social, los recursos o la conexión”, explica Forero.

La creencia también lleva a la sociedad a que la palabra “no” equivale a negligencia, ingratitud o falta de pertenencia. Desde el ámbito laboral hay un tabú, que lleva al trabajador a la sobrecarga para sentir la aprobación de superiores, pues el cumplimiento de excesivos compromisos es lo aceptado. El “no” no es sinónimo de irrespeto o falta de compromiso, sino una forma de cambiar la mentalidad del exceso y promover actitudes más saludables, para un posible equilibrio entre la vida laboral y personal.

“Poner límites es crucial para fomentar relaciones personales sanas, respetuosas y satisfactorias. Los límites definen el comportamiento aceptable, protegen el bienestar emocional y garantizan el respeto mutuo. Los límites protegen al individuo del agotamiento emocional y la dependencia, fomentando interacciones más saludables. El cambio de perspectiva, requiere de mensajes coherentes”, manifiesta la experta.

Cambio de perspectiva en el lugar de trabajo ante la palabra “no”

  • Decir “no”, no es un rechazo a la responsabilidad o el trabajo, sino una forma de garantizar el enfoque y la calidad en las tareas asignadas.
  • Promover la seguridad para que los empleados sientan la libertad de expresar sus inquietudes sin temor a ser juzgados.
  • Capacitar sobre gestión del tiempo y comunicación asertiva para establecer límites de manera efectiva.
  • Decir “no” refleja una priorización estratégica, no ingratitud.
  • Los límites protegen el bienestar de los empleados y mejoran la eficacia general del equipo.
  • La gratitud y la pertenencia se demuestran a través de contribuciones significativas, no por un cumplimiento infinito de alguna tarea.

Herramientas para aprender a decir “no”

  • Reflexiona sobre tus valores y prioridades. Comprende tus objetivos personales y profesionales para evaluar cuándo decir “no”.
  • Utiliza la comunicación asertiva. Utilice declaraciones en primera persona para expresar su postura de forma respetuosa y clara.
  • Proporciona alternativas. Cuando sea apropiado, sugiera un compromiso o delegue tareas.
  • Retrasa tu respuesta. Evita tomar decisiones de inmediato, evaluar es importante.

La importancia de establecer límites en la vida personal y laboral

  • Define tus límites. Reflexiona sobre aquello con lo que te sientes cómodo y comunica esos límites explícitamente.
  • Debes ser consistente. La coherencia indica a los demás que usted tiene creencias y prioridades establecidos.
  • Prioriza el cuidado personal. Programa tiempo para descansar y actividades que te recarguen. Protege este tiempo, no es negociable.
  • Aprenda a delegar. Evitar sobrecargas y mantener el equilibrio entre el trabajo y la vida laboral.

“Practica decir “no” con empatía y reconocer la perspectiva de la otra persona mientras te mantienes firme. Por ejemplo: “Entiendo que esto es importante para ti, pero esta vez no puedo ayudarte”. Establecer límites y decir que no también hacen parte de un camino de autoconocimiento y de autoestima, que lleva al ser humano a un balance en la vida, priorizando su salud mental”, concluye Melisa Forero Valest.

Únete a nuestro canal de WhatsApp
Reciba noticias de EU en Google News
Publicidad