La vida sexual es descrita por los expertos en salud como uno de los ámbitos claves para lograr el bienestar y se incluye como uno de los factores claves para prevenir enfermedades cardiovasculares o trastornos mentales como la ansiedad y la depresión, siempre y cuando se trate de una sexualidad sana y satisfactoria.
Para celebrar esa sensación de plenitud que debe causar la sexualidad, hoy se conmemora el Día del Orgasmo Femenino que además es una oportunidad para derribar el estigma sobre ciertas creencias y abordar temas que faciliten el disfrute del bienestar sexual, como la anorgasmia.
¿Qué es la anorgasmia y cuáles son sus causas?
Expertos de la Clínica Mayor explican que “la anorgasmia o trastorno orgásmico femenino es el retraso, la poca frecuencia o la ausencia de orgasmos (o la presencia de orgasmos significativamente menos intensos) después de la excitación sexual y una estimulación sexual adecuada”.
A algunas mujeres no les preocupa llegar siempre al orgasmo en todas las relaciones sexuales que tienen. En esos casos, la ausencia del orgasmo no se considera un trastorno.

La anorgasmia puede estar provocada por diversos factores, incluyendo los aspectos físicos, emocionales, sensoriales y psicológicos. Algunos de ellos son:
- Abuso sexual o emocional en el pasado
- Imagen corporal negativa
- Factores estresantes, como problemas económicos o la pérdida de un ser querido
- Afecciones de la salud mental, como ansiedad o depresión
- Falta de intimidad emocional con la pareja
- Poca comunicación sobre las necesidades y preferencias sexuales
- Infidelidad o falta de confianza
- Violencia de pareja
- Enfermedades como la diabetes, la vejiga hiperactiva o la esclerosis múltiple
- Tratamientos ginecológicos, el daño en los tejidos a raíz de cirugías, como una histerectomía o una cirugía de cáncer
- Medicamentos para la presión arterial, los antipsicóticos, los antihistamínicos y los antidepresivos, en especial, los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina
- Tomar alcohol y fumar
- Cambios en el cuerpo relacionados con la edad
Tratamientos para recuperar los orgasmos femeninos
El tratamiento para la anorgasmia depende de los factores que contribuyen al problema. Por eso es clave consultar con un médico que sepa identificar correctamente las causas para indicar el tratamiento más adecuado dentro de un amplio espectro de posibilidades. Le puede interesar: 5 razones por las que las mujeres no llegan al orgasmo.
Estos tratamientos pueden incluir lo siguiente:
Educación: es probable que, para comenzar, el profesional de atención médica hable sobre la anatomía sexual femenina y la forma en que las diferentes partes de esta responden a la estimulación. Esta conversación puede ayudarte a abordar las preguntas que tengas, a aclarar malentendidos y a comprender el propósito de otros tratamientos recomendados.
Terapia cognitivo conductual: la terapia individual o de pareja puede ayudarte a hablar sobre tu opinión en cuanto a las relaciones sexuales en general o con tu pareja. La terapia puede ayudar con comportamientos que promueven buenas relaciones sexuales, como aprender maneras de hablar sobre sexo con tu pareja o comunicar tus necesidades durante las relaciones sexuales.

Masturbación dirigida: este programa de instrucción y ejercicios para hacer en casa ayuda a que te familiarices con tu propio cuerpo y explores la estimulación sexual autodirigida.
Dispositivos para mejorar la actividad sexual: los dispositivos que mejoran la estimulación sexual pueden ayudarte a tener un orgasmo, como los vibradores y dispositivos de pulso de aire que estimulan el clítoris.
¿Existen medicamentos para favorecer los orgasmos femeninos?
Si bien se han evaluado algunos medicamentos para tratar la anorgasmia, no existe evidencia suficiente para respaldar su uso, según indican voceros de Clínica Mayo. Lea también: ¿Qué es el orgasmo seco en los hombres y cuáles son sus consecuencias?
Las terapias de reemplazo hormonal pueden brindar algún beneficio, pero tienen riesgos que requieren una vigilancia minuciosa. Entre estas, están las siguientes:
- Terapia con estrógenos: Si recibes tratamiento para los síntomas de la menopausia, es posible que el tratamiento también tenga algún tipo de efecto en la mejora de la experiencia sexual. Además, una terapia vaginal con una dosis baja de estrógeno, como una crema o un supositorio, puede mejorar el flujo sanguíneo a los genitales y la lubricación de la vagina.
- Terapia de testosterona: En el caso de algunas mujeres que están en la menopausia cuyos niveles de testosterona son inferiores a lo que se considera habitual, el reemplazo de testosterona puede mejorar la excitación y los orgasmos. Los efectos secundarios incluyen acné, exceso de vello corporal, disminución de las lipoproteínas de alta densidad o colesterol bueno, y riesgos similares a los de la terapia de reemplazo con estrógenos.
Es esencial encontrar un profesional idóneo que guíe el camino hacia la superación de la anorgasmia, que te ayude a identificar los factores que dificultan el orgasmo femenino y las herramientas que contribuyen a alcanzarlo.

