“El sobrepeso no es sano, la mayoría de las veces no lo es”. Así lo afirma el Dr. Omar Ghanem, cirujano metabólico y presidente del departamento de Cirugía Metabólica y Reconstructiva de la Pared Abdominal de la Clínica Mayo - Rochester, en Minnesota (Estados Unidos) en entrevista con El Universal.
El especialista resaltó que el sobrepeso y la obesidad, por lo general, están acompañados de otras enfermedades, como la diabetes, hipertensión, colesterol alto, apnea del sueño y además están asociados como factor de riesgo para los ataques cardíacos y varios tipos de cáncer.
“En todo el mundo hay un aumento en el número de pacientes que padecen de obesidad y obesidad mórbida. De hecho, se estima que para 2050, la mitad de las personas del planeta van a tener sobrepeso u obesidad. Esto es muy alarmante”, dice el Dr. Ghanem.
Perder peso: ¿qué debes hacer?
Ante este panorama, es clave encontrar opciones que contribuyan con la reducción de peso, que permitan una vida más saludable y prevenir otras enfermedades. Sin embargo, para los pacientes puede ser confuso sobre qué opción es la mejor para ellos.
“Primero hay que intentar prevenir la obesidad, para que no sea necesario tratarla. Debemos educar a los niños, a nuestros amigos, a nuestras parejas y a nosotros mismos. Comer de manera saludable y hacer ejercicio para evitar esta enfermedad ese es el paso uno”, destaca el especialista.

Frente a las opciones médicas disponibles, el Dr. Ghanem señala que dos de las más consideradas son los medicamentos GLP-1, como Ozempic, indicados para el control de la diabetes y reducción de peso, y la cirugía bariátrica. Lea también: Ozempic: ¿solución rápida para bajar de peso o peligro silencioso?
Bajar de peso: condiciones para elegir los medicamentos o la cirugía
“Los medicamentos GLP-1 son útiles en los pacientes que tienen obesidad, pero hay algunas limitaciones, por ejemplo, el 40% de estos no toleran los efectos colaterales, que incluyen dolor abdominal, náuseas, vómitos, entre otros”, señala el experto.
Añade que algunos medicamentos de este tipo tienen un efecto leve, pues solo permiten la reducción de alrededor del 10% del peso: una persona con 150 kilogramos, solo podrá rebajar 15 kilogramos usando esta opción terapéutica. Le puede interesar: Ozempic y Mounjaro: los riesgos de usar medicamentos “milagro” para bajar de peso, según expertos.
“Escoger esta opción depende de cuánto peso tiene que perder el paciente. Si es poco y se pueden tolerar todos los efectos secundarios, esta es una buena alternativa. También se debe considerar si se puede sostener el costo de este tipo de medicinas a largo plazo porque si se suspende, se vuelve a ganar peso”, anota el Dr. Ghanem.
La cirugía bariátrica, en la que se interviene el sistema digestivo, ayuda a perder entre el 27% y el 30% del peso, es decir, si el paciente pesa 150 kilogramos, podrá perder 45 kilogramos, aproximadamente, triplicando los resultados que se obtienen con medicamentos.
Bypass y manga gástrica: ¿cuáles son sus indicaciones?
Los dos tipos de cirugía bariátrica más comunes son la manga gástrica y el bypass. La primera es la más común y sencilla, de acuerdo con el Dr. Ghanem, y consiste en retirar el 80% del estómago.

“Dejamos al paciente con un estómago en forma de banana o plátano que es 20% del tamaño original y a partir de este cambio puede perder el 27% de su peso”, señala el médico especialista. Lea también: ¿Sufres de obesidad? Sigue estos consejos para mejorar tu calidad de vida.
Por otra parte, el bypass es una operación un poco más compleja, que facilita reducir hasta el 30% del peso, pero tiene un perfil de riesgo más alto, en comparación con la manga gástrica.
“Si el paciente tiene reflujo severo o diabetes, se prefiere el bypass gástrico. Si tiene muchas cirugías abdominales, es muy joven o muy mayor, la manga puede ser mejor opción”, puntualiza el médico de Clínica Mayo.
Vale la pena aclarar que, aunque la cirugía bariátrica tiene un porcentaje alto de efectividad y ofrece resultados a largo plazo, también tiene el riesgo de rebote, pues algunos de los pacientes operados pueden recuperar peso en los años siguientes.
Cualquiera que sea la opción para tratar la obesidad, lo recomendado es tomar la decisión con la asesoría de médicos especialistas y revisar con qué otras alternativas cuenta el paciente. También es importante el acompañamiento psicológico en los procesos de reducción de peso.

