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Salud

Más que gastritis: señales de alerta para diagnosticar la enfermedad de Crohn

La doctora Viviana Parra, médica internista y gastroenteróloga explica los retos, avances y desafíos que enfrentan los pacientes con enfermedad de Crohn.

Más que gastritis: señales de alerta para diagnosticar la enfermedad de Crohn

Ilustración de estomago. // 123RF

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La enfermedad de Crohn es una patología inflamatoria intestinal crónica que puede afectar cualquier parte del tracto digestivo, desde la boca hasta el ano. Lo alarmante es que tiende a confundirse con otras enfermedades gastrointestinales como el colón irritable y la gastritis.

Ilustración de estomago. // 123RF
Ilustración de estomago. // 123RF

Así lo explica la doctora Viviana Parra, médica internista y gastroenteróloga experta en esta condición, quien advierte que, aunque es considerada una enfermedad huérfana, su prevalencia ha ido en aumento en Colombia. “La enfermedad inflamatoria intestinal se compone principalmente de dos entidades: la colitis ulcerativa, que afecta únicamente el colon, y la enfermedad de Crohn, que puede comprometer todo el tracto digestivo”, señala la especialista.

Se trata de una enfermedad mediada por el sistema inmunológico. En palabras sencillas, el sistema de defensas del paciente se equivoca y comienza a atacar su propio aparato digestivo. Además, no se limita únicamente al intestino sino que hasta el 50 % de los pacientes pueden presentar manifestaciones extraintestinales, como inflamación en articulaciones, lesiones en piel, problemas oculares e incluso compromiso hepático.

Ilustración de estomago. // 123RF
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Síntomas de la enfermedad de Crohn

Los síntomas más frecuentes incluyen diarrea crónica (más de cuatro semanas), dolor abdominal persistente, sangrado en las deposiciones, pérdida de peso y desnutrición. En casos más severos pueden presentarse estenosis (estrechamiento del intestino), obstrucciones intestinales, fístulas perianales y abscesos, lo que puede requerir intervenciones quirúrgicas.

“Es una condición compleja que puede deteriorar significativamente la calidad de vida. Hay pacientes que pueden tener entre 15 y 20 deposiciones al día, lo que genera incapacidades laborales, afectación emocional y aislamiento social”, explica la doctora Parra.

Dificultad para diagnosticar la enfermedad de Crohn

Uno de los principales problemas es que la enfermedad suele confundirse con infecciones gastrointestinales o con síndrome de intestino irritable.

Sin embargo, la especialista enfatiza que hay señales de alarma claras: diarrea persistente por más de cuatro semanas, pérdida de peso inexplicada, sangrado en heces y dolor abdominal continuo.

“Estos síntomas deben alertar tanto al paciente como al médico para descartar una enfermedad inflamatoria intestinal”, recalca.

Para el diagnóstico se utilizan estudios como endoscopia digestiva alta, colonoscopia, enteroresonancia, cápsula endoscópica del intestino delgado y, más recientemente, ultrasonido intestinal, una herramienta no invasiva que permite monitorear la inflamación.

Tratamiento a la enfermedad de Crohn

En los últimos años, el manejo de la enfermedad ha evolucionado. Actualmente se utilizan terapias biológicas y pequeñas moléculas que modulan el sistema inmunológico para reducir la inflamación y evitar complicaciones graves.

// 123RF
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“Hoy en Colombia contamos con la mayoría de terapias biológicas aprobadas a nivel mundial. La tendencia es iniciar tratamientos más agresivos desde etapas tempranas para prevenir cirugías y mejorar la calidad de vida”, afirma.

Aunque la cirugía también hace parte del tratamiento —y en algunos casos puede ser la primera opción— el objetivo principal es mantener la enfermedad en remisión, es decir, “dormida”.

No existe una dieta única para todos los pacientes. La recomendación general es mantener una alimentación saludable: evitar fritos, ultraprocesados, grasas saturadas, azúcares refinados y embutidos; priorizar alimentos cocidos, carnes blancas y preparaciones al vapor, horno o asadas.

“No es una receta estricta, pero sí promovemos hábitos de vida saludables. Cuando el paciente está inmunosuprimido, los alimentos deben estar muy bien cocidos y manipulados de manera segura”, explica.

Más allá del impacto físico, la enfermedad de Crohn implica retos sociales y económicos. Los medicamentos son costosos y requieren autorizaciones constantes. Interrupciones en el tratamiento pueden provocar recaídas severas y hospitalizaciones, lo que resulta más costoso para el sistema de salud.

“Muchas personas sienten vergüenza de hablar sobre síntomas digestivos, especialmente las mujeres. Eso retrasa el diagnóstico y aumenta el riesgo de complicaciones. Necesitamos más educación, más conciencia y menos estigmatización”, concluye.

La invitación es clara, ante síntomas persistentes, consultar oportunamente y acudir a especialistas. Aunque no exista cura, un diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado pueden marcar la diferencia entre una vida limitada por la enfermedad y una vida con calidad y control.

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