Salud


¿Cómo reducir el riesgo de padecer cálculos renales?

Los cálculos se dan cuando la orina tiene más sustancias que generan cristales (calcio, oxalato y ácido úrico), de lo que el líquido en la orina puede diluir.

REDACCIÓN SALUD

06 de agosto de 2020 03:07 PM

“Mi padre tiene antecedentes de cálculos renales. En este último año modificó su alimentación, lo cual parece haberle ayudado, no obstante, sigo preocupada, ¿tienen algún consejo para reducir aún más el riesgo?

El doctor Ivan Porter, nefrólogo de Mayo Clinic,explica:

Existen varios motivos por los cuales aumentan los cálculos renales, en algunos casos se debe a las actividades que realizamos y a la cantidad y los tipos de alimentos y bebidas que consumimos.

Los cálculos renales son depósitos duros de minerales y sales que se forman en el interior de los riñones. Se producen cuando la orina contiene más sustancias que generan cristales, como calcio, oxalato y ácido úrico, de lo que el líquido en la orina puede diluir.

Los cálculos renales pueden presentarse por diversas causas, como la alimentación, que cumple una función importante en la formación de estos cálculos. Tener antecedentes personales o familiares de cálculos renales aumenta el riesgo, así como determinados medicamentos y afecciones médicas.

Entre las enfermedades y afecciones que pueden aumentar el riesgo de tener cálculos renales se encuentran la enfermedad intestinal inflamatoria, la diarrea crónica, la acidosis tubular renal, las enfermedades hepáticas, la cistinuria, el hiperparatiroidismo y las infecciones en las vías urinarias. Los cálculos renales también están ligados a tener un índice alto de masa corporal, un mayor tamaño de cintura y subir de peso. Haberse sometido a una cirugía de baipás gástrico y tomar determinados medicamentos también pueden aumentar el riesgo.

Una de las maneras más sencillas para bajar el riesgo de tener cálculos renales es beber mucho líquido, especialmente agua. Los líquidos adicionales diluyen la orina y disminuyen la probabilidad de aparición de los cálculos. Durante los meses de calor, es importante beber abundante agua para evitar la deshidratación. Normalmente, esto equivale a beber alrededor de ocho a 10 vasos de agua por día, lo cual debería permitirle orinar cerca de 2½ litros (85 onzas) por día.

Una manera de determinar si está ingiriendo la cantidad necesaria de líquido es controlar el aspecto de la orina, si es clara o transparente es probable que esté bebiendo una cantidad suficiente de líquido. Evite el consumo excesivo de bebidas con azúcar o colas, las bebidas deportivas con sodio agregado y el exceso de calcio también pueden aumentar el riesgo de tener cálculos.

Además, la cantidad de sal en la alimentación marca la diferencia. Consumir sal en exceso aumenta la cantidad de calcio que los riñones deben filtrar y esto aumenta el riesgo de padecer cálculos renales. Muchos de los alimentos que son populares, como los alimentos procesados y carnes como hamburguesas y salchichas, contienen cantidades elevadas de sodio y nitratos, reducir la cantidad de sal en su alimentación puede disminuir este riesgo.

Elaborar un plan de alimentación para evitar los cálculos renales puede ser complicado, por lo que, si su padre no consultó a un dietista aún, le aconsejo que lo haga. Pueden repasar su situación concreta y trabajar juntos para crear un plan de alimentación que se ajuste a sus necesidades.

Es importante que su padre sepa el tipo de cálculo que presenta, ya que esto puede ser útil para repensar sus hábitos alimenticios. Por ejemplo, si los cálculos que tiene son de oxalato de calcio, es posible que deba restringir los alimentos ricos en oxalatos, como determinadas frutas y verduras, frutos secos y chocolate. En la mayoría de los casos, consumir lácteos bajos en grasa que reduzcan el oxalato que se absorbe en las comidas puede servir de protección contra los cálculos renales. Pueden formarse cálculos renales de ácido úrico en personas que no beben la cantidad suficiente de líquido, tienen diabetes o síndrome metabólico o tienen una alimentación alta en proteínas. En tales casos, puede ser conveniente elegir una alimentación baja en proteína animal.

Para reconocer el tratamiento, existe una prueba denominada «perfil metabólico en orina», esta consiste en analizar la orina de un período de 24 a 48 horas. Brinda información específica sobre cómo funcionan los riñones y ayuda a identificar factores de riesgo para la formación de los cálculos renales que puedan modificarse.

Dados los antecedentes de su padre, resulta importante saber que la herencia tiene incidencia en los cálculos renales. Las personas que tienen un familiar con esta afección son, como mínimo, dos veces más propensas a desarrollar cálculos que quienes no tienen antecedentes familiares. Si bien es posible que personas de veinte años presenten cálculos renales, la mayoría presenta su primero entre los 40 y 60 años. Una vez que presenta un cálculo, la probabilidad de tener otro en el plazo de un año es de cerca del 15 por ciento, el riesgo de desarrollar más cálculos en tres a cinco años es del 35 al 40 por ciento y en un plazo de 10 años, es del 50 por ciento. Con solo tomarse el tiempo de aprender sobre los cálculos renales, hidratarse y comer bien, puede reducir el riesgo de padecerlos.