Expertos en salud y sueño sugieren que el momento óptimo para dejar de usar el celular e ir a dormir es de 60 a 90 minutos, aproximadamente.
Este periodo de “desconexión digital” permite a nuestro cerebro prepararse para un descanso reparador, libre de las distracciones y estímulos que los dispositivos electrónicos pueden generar. Te detallamos los beneficios de esta práctica. Lea: ¿Te cuesta dormir por la noche? 10 recomendaciones para vencer el insomnio
Beneficios
Mejora de la calidad del sueño: el uso de dispositivos electrónicos antes de dormir puede interrumpir nuestra producción natural de melatonina, una hormona que regula el ciclo del sueño.
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Al establecer un tiempo de desconexión, se facilita una producción adecuada de melatonina, lo que puede resultar en un sueño más profundo y reparador.
Reducción del estrés: las constantes notificaciones y la información que consumimos a través de nuestros celulares pueden generar estrés y ansiedad. Lea: Tome nota: alimentos con los que podría controlar y prevenir el estrés
Fomento de hábitos saludables: establecer un límite de tiempo para el uso del celular antes de dormir puede ayudar a fomentar hábitos como la lectura de un libro o la meditación, actividades que pueden ayudar a preparar el cuerpo y la mente para un buen descanso. Lea: Pasar los 65 años y estar saludable sí es posible: la OMS resalta las claves
Desventajas
Desconexión del mundo: en un mundo cada vez más globalizado, desconectarse del celular puede resultar en una sensación de aislamiento, ya que puede perderse la oportunidad de estar al tanto de noticias importantes o de mantenerse en contacto con amigos y familiares.
Posibles dificultades para dormir: para algunas personas, el uso del celular puede ser una forma de relajarse pero puede producir insomnio.