El desarrollo de un nuevo tipo de fármaco contra una especie bacteriana resistente a varias clases de antibióticos ya existentes ha dado resultados prometedores en ensayos con ratones y ahora se prueba en humanos, según publica hoy Nature.
La Acinetobacter baumannii resistente a carbapenémicos (CRAB) -una familia de antibióticos de amplio espectro- está clasificada como patógeno crítico de prioridad 1 por la Organización Mundial de la Salud y como amenaza urgente por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos. Lea: Resistencia antimicrobiana podría causar 10 millones de muertes para el 2050
Esta se ha convertido en “un importante patógeno mundial con limitadas opciones de tratamiento” y hace más de 50 años que no llega a los pacientes ninguna nueva clase química de antibióticos con actividad frente a esta, señala un estudio encabezado por Claudia Zampaloni, del Centro de Innovación de la farmacéutica Roche en Suiza.
Detener la síntesis del LPS y su transporte a la membrana externa reduce la viabilidad celular y puede aumentar la susceptibilidad a algunos antibióticos.
El equipo descubrió y desarrolló un candidato clínico perteneciente a una nueva clase de antibióticos, un péptido macrocíclico ligado denominado zosurabalpina que muestra “una prometedora actividad antibacteriana contra la CRAB”, indica Nature. Lea: Su resistencia a antibióticos casi le cuesta la vida
Este fármaco impide que el LPS alcance la membrana externa de la bacteria al inhibir el complejo de transporte que facilita su movimiento a través de las capas.
En las pruebas en laboratorio y modelos de ratón, el antibiótico mostró ser “eficaz en el tratamiento de aislados de CRAB muy resistentes a los fármacos”, superando los mecanismos de resistencia a los antibióticos existentes.
El estudio indica que la zosurabalpina puede sortear los mecanismos de resistencia existentes, pero el potencial de aparición de resistencias a este nuevo compuesto requiere más investigación en condiciones clínicamente relevantes.
Los datos muestran, en conjunto, el potencial de la zosurabalpina como antibiótico y se han iniciado ensayos clínicos en humanos para seguir desarrollando este compuesto con el objetivo de proporcionar una opción de tratamiento para las infecciones invasivas causadas por CRAB, agrega el estudio.
