Salud


Tapabocas, más indispensable de lo que imaginas

La mascarilla, unida a las demás medidas de prevención, disminuiría las posibilidades de que sufras los síntomas más severos de la COVID-19.

LAURA ANAYA GARRIDO

25 de octubre de 2020 07:00 AM

Tú, que te lavas las manos constantemente, guardas la distancia física mínima recomendada y evitas los lugares cerrados y mal ventilados; tú, que usas el tapabocas de forma correcta, no solo estás reduciendo al máximo las probabilidades de contagiarte del nuevo coronavirus y, a su vez, de infectar a otros: usar el barbijo bien contribuirá –si llegases a contagiarte– a disminuir la posibilidad de padecer COVID-19 severo.

Fabián Cardona, vicepresidente de Salud de la Asociación Colombiana de Empresas de Medicina Integral (Acemi), lo reafirma: “Lo importante aquí es que las personas que cumplen con las medidas de prevención deben estar muy tranquilas porque las probabilidades de transmisión son mínimas y porque, en el caso que les llegue a dar, lo más probable es que sean asintomáticos”. (Le puede interesar: La COVID se afronta con pruebas y distancia física)

Tapabocas y severidad de la enfermedad

Fabián Cardona asegura que quienes usan correctamente el tapabocas y mantienen los protocolos de bioseguridad tendrían menos probabilidades de enfermar gravemente de COVID-19 y se fundamenta, en parte, en un artículo titulado ‘Mascarilla facial para COVID-19: potencial de ‘variación’ mientras esperamos una vacuna’ y publicado recientemente en The New England Journal of Medicine por los doctores Mónica Gandhi y George W. Rutherford.

“A medida que el SARS-CoV-2 continúa su propagación global, es posible que uno de los pilares del control de la pandemia de la COVID-19 sea el enmascaramiento facial universal. Podría ayudar a reducir la gravedad de la enfermedad y garantizar que una mayor proporción de nuevas infecciones sean asintomáticas”, destacan los investigadores.

Tapabocas y severidad de la enfermedad

Fabián Cardona asegura que quienes usan correctamente el tapabocas y mantienen los protocolos de bioseguridad tendrían menos probabilidades de enfermar gravemente de COVID-19 y se fundamenta, en parte, en un artículo titulado ‘Mascarilla facial para COVID-19: potencial de ‘variación’ mientras esperamos una vacuna’ y publicado recientemente en The New England Journal of Medicine por los doctores Mónica Gandhi y George W. Rutherford.

“A medida que el SARS-CoV-2 continúa su propagación global, es posible que uno de los pilares del control de la pandemia de la COVID-19 sea el enmascaramiento facial universal. Podría ayudar a reducir la gravedad de la enfermedad y garantizar que una mayor proporción de nuevas infecciones sean asintomáticas”, destacan los investigadores.

“En última instancia, combatir la pandemia implicará reducir tanto las tasas de transmisión como la gravedad de la enfermedad. La evidencia creciente sugiere que el enmascaramiento facial en toda la población podría beneficiar ambos componentes de la respuesta”, dicen Mónica Gandhi y George W. Rutherford.
“En última instancia, combatir la pandemia implicará reducir tanto las tasas de transmisión como la gravedad de la enfermedad. La evidencia creciente sugiere que el enmascaramiento facial en toda la población podría beneficiar ambos componentes de la respuesta”, dicen Mónica Gandhi y George W. Rutherford.

La famosa segunda ola

Todos los días escuchamos o leemos que Europa está viviendo su segunda ola de contagios y que países como España, Francia y Alemania han vuelto a endurecer sus restricciones para frenar la pandemia, entre ellas, el confinamiento. Al respecto, Cardona afirma que “esa segunda ola indica que el virus infectará a muchísimas personas y todavía no tenemos una vacuna ni un medicamento para combatirlo”, por lo tanto, es vital prevenir pues “si esos picos se dan y las personas no se están protegiendo, la carga viral que reciban será más alta y la posibilidad de hospitalización será mayor”, entonces los sistemas de salud podrían volver a colapsar... “Ese es el meollo del asunto”, apunta. (Lea además: Cuidémonos de verdad, Cartagena)

¿Y cuándo llegará a Colombia?

Con la reapertura de la mayoría de los sectores, es muy probable que tanto el país como la ciudad tengan una segunda ola de contagios, pero, ¿cuándo ocurrirá eso? “Algo que debemos esperar es que vuelva a haber picos, no sabemos cuándo llegue la segunda oleada al país, porque todavía estamos en una primera ola asincrónica. Colombia, como país, no puede darse el lujo de volver a confinarse”, por las nefastas consecuencias que tendría para todos, “y para evitarlo nuestra única alternativa son las medidas de prevención”, destaca Cardona.

La famosa segunda ola

Todos los días escuchamos o leemos que Europa está viviendo su segunda ola de contagios y que países como España, Francia y Alemania han vuelto a endurecer sus restricciones para frenar la pandemia, entre ellas, el confinamiento. Al respecto, Cardona afirma que “esa segunda ola indica que el virus infectará a muchísimas personas y todavía no tenemos una vacuna ni un medicamento para combatirlo”, por lo tanto, es vital prevenir pues “si esos picos se dan y las personas no se están protegiendo, la carga viral que reciban será más alta y la posibilidad de hospitalización será mayor”, entonces los sistemas de salud podrían volver a colapsar... “Ese es el meollo del asunto”, apunta. (Lea además: Cuidémonos de verdad, Cartagena)

¿Y cuándo llegará a Colombia?

Con la reapertura de la mayoría de los sectores, es muy probable que tanto el país como la ciudad tengan una segunda ola de contagios, pero, ¿cuándo ocurrirá eso? “Algo que debemos esperar es que vuelva a haber picos, no sabemos cuándo llegue la segunda oleada al país, porque todavía estamos en una primera ola asincrónica. Colombia, como país, no puede darse el lujo de volver a confinarse”, por las nefastas consecuencias que tendría para todos, “y para evitarlo nuestra única alternativa son las medidas de prevención”, destaca Cardona.

La responsabilidad social es importantísima para hacerle frente a esta pandemia: cuidarnos es cuidar a los demás, entonces: sigue lavándote las manos, guardando la distancia, evitando los lugares cerrados y, por supuesto, usando bien el tapabocas.
La responsabilidad social es importantísima para hacerle frente a esta pandemia: cuidarnos es cuidar a los demás, entonces: sigue lavándote las manos, guardando la distancia, evitando los lugares cerrados y, por supuesto, usando bien el tapabocas.

Para usar correctamente el tapabocas: recuerda:

Para usar correctamente el tapabocas, recuerda:

“El tapabocas debe usarse bien, que cubra la boca y el mentón. Ahora, va a servir siempre y cuando tengamos las otras medidas... Si yo uso el tapabocas, pero me pego a otra persona, la protección disminuye”, Fabián Cardona.

Lo que NO debes hacer

“El tapabocas debe usarse bien, que cubra la boca y el mentón. Ahora, va a servir siempre y cuando tengamos las otras medidas... Si yo uso el tapabocas, pero me pego a otra persona, la protección disminuye”, Fabián Cardona.

Lo que NO debes hacer

1. No uses una mascarilla rasgada o húmeda.

2. No dejes descubierta la nariz, ni la boca.

3. No uses una mascarilla que te quede floja.

4. No toques la parte frontal del tapabocas.

5. No te quites el barbijo para hablar con alguien.

6. No dejes la mascarilla al alcance de otras personas.

7. No compartas la mascarilla.

1. No uses una mascarilla rasgada o húmeda.

2. No dejes descubierta la nariz, ni la boca.

3. No uses una mascarilla que te quede floja.

4. No toques la parte frontal del tapabocas.

5. No te quites el barbijo para hablar con alguien.

6. No dejes la mascarilla al alcance de otras personas.

7. No compartas la mascarilla.

La Asociación Colombiana de Empresas de Medicina Integral (Acemi) agrupa a las EPS: Aliansalud, Comfenalco Valle, Compensar, Coosalud, EPS Sura, Famisanar, Nueva EPS, Salud Total, SOS y Sanitas.
La Asociación Colombiana de Empresas de Medicina Integral (Acemi) agrupa a las EPS: Aliansalud, Comfenalco Valle, Compensar, Coosalud, EPS Sura, Famisanar, Nueva EPS, Salud Total, SOS y Sanitas.
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