María Claudia residía en el barrio San Isidro y al momento de la explosión se encontraba en Santa Marta, con sus padres diligenciando el traslado de los restos de su abuelo paterno para traerlos a Cartagena.(Lea aquí: Niña cartagenera muere en explosión en Santa Marta)
Los estudiantes y profesores del Colegio San Isidro, donde María cursaba 2 de primaria, acompañaron a los familiares a darle el último adiós y con pancartas y globos blancos expresaron su rechazo a la violencia.
El sepelio de María Claudia fue un acto de dolor y frustración.
Sobre el hecho, la Policía precisó el mismo día del atentando, que un sujeto arrojó una granada hacia el interior del supermercado, donde se encontraba la niña con su mamá y unos primos quienes resultaron heridos con esquirlas. Otras tres personas también murieron.
Los restos mortales de María Claudia fueron trasladados a Cartagena el miércoles en la noche y hoy en la mañana fue sepultada en el cementerio Jardines de Cartagena.



