A ‘el Pilli’ lo veían pasearse a diario por las calles de Chiquinquirá y República de Venezuela. Muchos lo conocían y le tenían cariño por ser una persona amable y servicial. “Cuidaba carros en el parqueadero de la Megatiendas del sector y también hacía mandados. Aquí todo el mundo lo apreciaba”, dice un vecino.
Los parientes de Alexis Tilbe Olivares, como se llamaba ‘el Pilli’, explican que nació con un pequeño retardo mental, pero que eso no le impedía hacer todo tipo de actividades. Sin embargo, lo que pasó el domingo en la noche tiene indignados a los vecinos de ‘el Pilli’. Un sujeto no dudó en clavarle un cuchillo en el pecho varias veces por resistirse a un atraco.
La última vez en casa
Tilbe Olivares residía con su mamá y dos hermanos en República de Venezuela. Era el menor de 15 hermanos.
“Él nació con retardo mental, pero salía normal a la calle. Gracias a Dios nuestro papá dejó una pensión y con eso alcanzaba para sostenerlo a él. Se la pasaba era comiendo. Salía de la casa y volvía, y así en todo el día”, recordó Antonio José Tilbe, hermano de Alexis.
Cuentan que la última vez que estuvo en su casa el domingo fue a las 8:30 p. m. Llegó a comer, charló con su madre y luego dijo que iba a buscar a un hermano.
“Alexis llegó a donde un hijo mío y le pidió plata. Mi hijo le dio 10 mil pesos y luego se fue”, relató Antonio Tilbe.
Dicen que ‘el Pilli’ llegó a Chiquinquirá y una joven le pidió que la acompañara a su casa, porque faltaba poco para las 11 de la noche y el sector estaba desolado. Al pasar por la Casa de Justicia de Chiquinquirá, dos atracadores con cuchillos sorprendieron a Alexis.
“Alexis era un tipo alto y corpulento, y siempre llevaba plata en los bolsillos. Lo que nos dicen es que no se dejó atracar y que forcejó con los delincuentes. En medio del forcejeo le arrancó el suéter a uno de los sujetos, pero luego estos lo hirieron dos veces en el pecho con un cuchillo”, explicó el hermano de la víctima.
Los agresores huyeron ante la resistencia de ‘el Pilli’, quien pese a estar herido corrió unas tres cuadras, buscando llegar a su casa. Pero las fuerzas no le alcanzaron y se desmayó en la entrada de República de Venezuela, junto a la Avenida Pedro Romero. Policías lo recogieron y llevaron al CAP de Olaya, donde confirmaron que había llegado muerto.
“Mi hermano murió sosteniendo con una mano el suéter que le arrancó a su asesino. Queremos encontrar a la mujer que iba con él para que nos explique cómo pasaron las cosas en verdad. Esperamos también que revisen cámaras de seguridad del sector para identificar a los atracadores. Esto no puede quedar así”, sentenció Antonio Tilbe.

