Un trabajador de una estación de gasolina en el municipio de Planeta Rica, Córdoba, fue asesinado por no acatar la orden del paro armado que lideran en Córdoba los miembros de las bandas criminales y que motivaron un consejo extraordinario de seguridad con la presencia del presidente Juan Manuel Santos.
La víctima fue identificada como Sergio González, de 26 años, quien estaba prestando sus servicio en las horas de la madrugada en la estación de servicios El Retén, ubicada en la vía que de Montería conduce a Pueblo Nuevo.
Las primeras informaciones señalan que hasta el sitio llegaron dos hombres en una motocicleta y uno de ellos le dijo que la orden dada por el Clan Úsuga era que ninguna estación de gasolina podía trabajar. "Todos los negocios deben estar cerrados", gritó el hombre, activando el gatillo y propinando varios impactos al operario de la estación de Petromil.
Algunas personas que estaban cerca del lugar lo llevaron hasta el hospital San Nicolás de Planeta Rica, pero por la gravedad de las lesiones fue trasladado a un centro asistencial de Montería donde murió cuando era intervenido quirúrgicamente.
Sus amigos y familiares dijeron que no podían salir de su asombro ante hechos como los acontecidos en Córdoba donde se quitó la vida a un trabajador que solo estaba cumpliendo una orden y que no tiene potestad de decidir si se abre o cierra ujn establecimiento comercial.
El operario de la estación de gasolina residía con su compañera sentimental y sus dos hijas pequeñas en el barrio La Esperanza de Planeta Rica.
