A las 5:30 de la mañana del lunes, un hallazgo en zona rural del municipio de Marialabaja encendió las alarmas en la población. El cuerpo de Yorjagui Castro Payares estaba bocabajo, rodeado de sangre y con la gorra con la que el día anterior había visitado a uno de sus dos hijos. Lea aquí: Lo hallan muerto entre San Pablo y Mampuján, zona rural de Marialabaja
Esa prenda y los zapatos blancos permitieron que la madre de uno de sus pequeños lo identificara de inmediato. “A mí me mostraron la foto y apenas lo vi supe que era él. No sé qué pasó, cómo o por qué ocurrió el crimen”, comentó la mujer.
El desconocimiento que ella tiene lo hay también en la población, y entre los allegados de Castro Payares. Nadie descifra los motivos por los que el hombre apareció muerto en un sector alejado de la población, frente a la finca Gloria Bendita. Le interesa: Balas y dolor en Nelson Mandela: ataque de sicarios deja 1 muerto y 1 herido
La Policía de Bolívar llegó a la zona y entregó detalles de las lesiones producidas con arma de fuego con las que encontraron el hombre: tenía una en la región occipital y dos más en la región auricular y región mastoidea.
Con la inspección técnica a cadáver al lugar de los hechos, labores de vecindario y búsqueda de posibles testigos, los uniformados adelantan las investigaciones tratando de esclarecer el confuso crimen. Lo que hasta ahora dieron a conocer es que hallaron una vainilla calibre 9 mm.
No era de la zona
Como lo dijo la madre de uno de los hijos de Yorjagui, la Policía de Bolívar explicó que en la zona del hallazgo no conocían al hombre, pues no residía allá, sino en Cartagena. Siga leyendo: Sicariato en La Boquilla: al ‘Nene’ le dieron bala cuando hablaba con amigos
