En una operación conjunta entre la Policía Nacional de Colombia y agencias de seguridad de Estados Unidos, fue capturado en Santa Marta, un ciudadano alemán identificado como Patrick Schmitz, alias ‘Patrick’, quien es señalado de mantener presuntos vínculos con el Cartel de Sinaloa y las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (Agc).
La detención se llevó a cabo el lunes 8 de julio, siguiendo una orden de extradición emitida por la Corte Distrital de Nueva Jersey.
Patrick Schmitz, conocido por sus actividades en la ‘dark web’, llevó una vida envuelta en misterios y prácticas esotéricas. En su lujosa mansión en una zona exclusiva de Santa Marta, las autoridades descubrieron altares relacionados con la santería, que aparentemente usaba para protegerse de las autoridades. Lea: Costeño, de 33 años, cayó a río en Canadá y no aparece: vivió en Cartagena

Además, Schmitz dirigía una organización de narcotráfico internacional y lavado de dinero. Utilizaba la ‘dark web’ para conectarse con otros narcotraficantes, traficantes de armas y personas involucrados en transacciones ilegales con criptomonedas. Su lugar de residencia contaba con un avanzado sistema de vigilancia que operaba las 24 horas del día.
De acuerdo a las autoridades, la mansión de Schmitz no solo albergaba objetos satánicos, sino que también era el epicentro de diversas actividades criminales. A través del mercado negro digital, Schmitz traficaba cocaína, pornografía infantil, documentos falsos, servicios de hacking y dispositivos para ocultar información ilícita.
Schimtz llegó a Colombia en 2005 y desde entonces había logrado evadir a las autoridades. Ahora enfrenta cargos por hacking, robo de información personal y corporativa, fraude y cibernético.
Las investigaciones de la Policía revelaron que el recién capturado solía frecuentar hoteles de lujo en Santa Marta y La Guajira para reunirse con narcotraficantes e inversores. Además, realizaba inversiones en bienes muebles e inmuebles, así como en el sector hotelero de Magdalena y La Guajira. Puede leer: ¿Con ladrillos y tabla? Atroz homicidio de un joven de 22 años

