Cuando la Policía Metropolitana de Barranquilla realizaba una operación relámpago en el sector denominado Pasaje Moruno, en el barrio Rebolo, en otro punto del mismo barrio era asesinado un joven de 23 años de edad, por sicarios que lo abordaron en plena vía pública y le propinaron varios impactos de bala que lo dejaron gravemente herido. Lea aquí: Sin identificar mujer asesinada en el barrio Cruz de Mayo de Soledad
Lo que se sabe de este atentado criminal es que Fabián Andrés Coronado Benítez, de 23 años de edad, estaba en vía pública de la calle 16 con carrera 33 del barrio Rebolo, cuando fue abordado por dos sujetos que se desplazaban en una motocicleta, el parrillero desenfundó un arma de fuego y le disparó varias veces para luego salir huyendo, con su cómplice, por rumbo desconocido.
Coronado Benítez fue auxiliado por los vecinos del sector, quienes ayudaron a llevarlo hasta el Hospital General de Barranquilla, donde los médicos que lo atendieron dijeron que llegó sin signos vitales, debido a que los impactos de bala que recibió dieron en puntos vitales de su cuerpo que acabaron su vida.
Según las primeras pesquisas realizadas por los investigadores que están a cargo, Fabián Andrés Coronado Benítez se desempeñaba como cobradiario. Y, al parecer, lo hacía en la ruta que “administraba” un sujeto que fue asesinado recientemente en Barranquilla y a quien apodaban ‘Matacaballo’.
El cuerpo de Fabián Andrés Coronado Benítez, fue trasladado hasta las dependencias del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses.
Luego de tener esta información, los investigadores iniciaron el trabajo de recolección de información para tratar de esclarecer si este asesinato guarda relación con el que realizaron contra Wilmer Ariza Sánchez, a quien apodaban ‘Matacaballo’, quien fue ultimado a bala la tarde del viernes 9 de agosto de 2024, cuando salía de un gimnasio ubicado en la carrera 43 con calle 61, en el barrio Boston de Barranquilla.
En esa oportunidad se supo que Wilmer Ariza Sánchez habría sido previamente víctima de un ataque sicarial el pasado 23 de abril, donde resultaron muertas 2 personas, una de ellas de nacionalidad venezolana y quien recibió varios impactos de bala en el cuerpo y la cabeza, y otra que era natural del municipio de Santo Tomás. Siga leyendo: En una acción “relámpago”, Policía condujo a más de 30 persona a la UCJ
Con este hilo conductor inicial, las autoridades tratan de dar con el paradero de los responsables, toda vez que se presume que, si comprueba, ambos asesinatos guardarían alguna relación y estarían motivados por el control de las rutas de las actividades rentísticas de usura porte de grupos que operan en Barranquilla y en el Departamento del Atlántico.
