El Río Magdalena ha sido utilizado por décadas para desaparecer cuerpos en casi todo el país. Un acto inhumano, terrible y deplorable que no termina, pese a los años y esfuerzos de las autoridades.
Esos cuerpos terminan flotando y siendo rescatados e identificados, aunque hay ocasiones que las pruebas forenses no son suficientes por la descomposición del cuerpo y esas víctimas terminan convirtiéndose en números dolorosos. Lea: Las anotaciones judiciales del vendedor de tintos asesinado en Turbaco
En la tarde del sábado, otro cuerpo fue visto flotando en el caudaloso afluente, a la altura del municipio de Morales, sur de Bolívar.
Se trata de un hombre, de piel blanca, semidesnudo y en avanzado estado de descomposición. El cadáver ya está en Medicina Legal para su identificación.
En Morales se realizó en el fin de semana un evento cultural que aglomera a personas las zonas aledañas por lo que no descartan que la víctima sea de otro territorio.
Además, medios de comunicación del sur del departamento reportaron que en la noche del viernes fue hallado un cuerpo sin vida, en la Serranía de San Lucas.
Es un hombre, de 25 a 35 años, con contextura delgada, piel trigueña y ojos negros. Tenía varios impactos de bala. Cabe mencionar que esas poblaciones se vive una guerra por el territorio entre el Eln, disidencias de las Farc y el Clan del Golfo.
Tenga en cuenta
Identificar cadáveres encontrados en el agua es un proceso complejo debido a las condiciones únicas que afectan al cuerpo en ese ambiente. Los factores como la descomposición acelerada, la exposición a depredadores acuáticos, la temperatura del agua, y el tiempo de permanencia en el agua influyen en el estado del cuerpo y su identificación. A continuación se describen algunos de los pasos y técnicas clave utilizadas por los forenses.

En casos recientes, se intenta hacer una identificación visual a partir de las características faciales, tatuajes, cicatrices, o marcas distintivas. Sin embargo, esto puede ser difícil en cuerpos con un alto grado de descomposición.
Si la piel de las manos y los dedos está relativamente intacta, se pueden recuperar huellas dactilares. En algunos casos, los forenses usan técnicas como rehidratar la piel para mejorar la obtención de huellas.

