Un doloroso incidente enlutó a una familia antioqueña el pasado fin de semana en el municipio de San Luis, donde un adolescente de 15 años perdió la vida al intentar nadar en la quebrada La Tebaida, durante el regreso de un viaje familiar en el que se habían reunido para esparcir las cenizas de su madre fallecida.
El Colombiano dio a conocer que la familia había viajado desde Medellín hasta San Luis, en el Oriente antioqueño, para llevar a cabo el simbólico acto de despedida en honor a la difunta. Luego de cumplir con la ceremonia, se disponían a regresar a la ciudad. Fue en ese momento cuando el joven, hijo de la fallecida, pidió permiso para refrescarse en la quebrada, sin saber que esa decisión desencadenaría una nueva tragedia.
De acuerdo con los familiares, apenas unos segundos después de ingresar al agua, el menor, que desconocía las técnicas de natación, se hundió rápidamente en el charco y desapareció de la vista de sus allegados.
Ante la situación de emergencia, la familia solicitó ayuda de los bomberos, quienes se movilizaron hasta el lugar. Sin embargo, al rescatar al joven, ya no tenía signos vitales. Lea aquí: Drama en Chambacú: mototaxista arrolló a mujer y a su hija de 6 años
El cuerpo del adolescente fue trasladado a la morgue de San Luis, donde este lunes fue reclamado por sus familiares, quienes enfrentan ahora una doble pérdida en medio del duelo. La situación ha suscitado un llamado de alerta por parte de los organismos de emergencia, quienes advierten sobre los riesgos en las fuentes de agua de la región.
Las autoridades locales destacaron que el Oriente antioqueño, conocido por sus bellos paisajes y atractivos naturales, registra un alto índice de accidentes de ahogamiento. Según informaron, la mayoría de estos casos se deben a la falta de experiencia de las personas que ingresan a las quebradas sin conocer los riesgos, especialmente menores de edad que no son conscientes de la profundidad o de la presencia de formaciones rocosas que aumentan el peligro.
Asimismo, recordaron que las recientes lluvias en la región elevan los riesgos de crecientes súbitas en los afluentes, haciendo que las aguas aparentemente tranquilas se vuelvan traicioneras. Las autoridades instan a los turistas y residentes a extremar precauciones en estos lugares y a abstenerse de ingresar sin la supervisión adecuada o sin conocimientos básicos de seguridad en el agua.
