Se conocen nuevos detalles de asesinato a bala de Alejandro José Castellar Castro, de 33 años, en el barrio Altos de Plan Parejo, en el municipio de Turbaco, Bolívar.
Al principio se dijo que el crimen había ocurrido a plena luz del día del pasado jueves 7 de noviembre, día en que Cartagena celebraba su Bando, pero la Policía Metropolitana confirmó que ocurrió pasada de las 8 de la noche.
Lo que si es común es el sitio donde ocurrió el ataque de sicarios. Se trató de una tienda de esquina a donde Alejandro José llegó para comprar algo para comer. Tras ser baleado, lo llevaron a un centro médico, pero a los pocos minutos falleció.
También informó que la víctima tenía nueve anotaciones judiciales por los delitos de hurto, hurto calificado, fuga de presos, tráfico de estupefacientes y porte ilegal de armas, por lo que la principal hipótesis o móvil es un ajuste de cuentas por líos personales. Lea: Reaparecen los sicarios en Turbaco y matan al ‘Zurdo’ en una tienda
Por redes sociales, sus amigos y familiares lamentan lo ocurrido, recuerdan lo especial que Alejandro José, a quien apodaban ‘el Zurdo’, fue con ellos y piden a Dios que lo reciba en su reino.
En el municipio no asesinaban, bajo la modalidad de sicariato, desde el pasado septiembre, cuando acabaron con la vida de Carlos Mario Martínez Flórez, de 35 años.
La Policía Metropolitana de Cartagena confirmó en un reporte oficial que el ataque indiscriminado ocurrió a las 10:30 de la noche del sábado 28 de septiembre, y que la Carlos Martínez murió en el mismo sitio donde estaba cuando el sicario lo atacó.
Los uniformados llegaron al corregimiento de Cañaveral, donde ocurrió el asesinato, para iniciar la recopilación de información, pero hasta el momento se desconocen los móviles del crimen y la identidad de los involucrados. Lo que la comunidad sí le confirmó a las autoridades es que a la víctima “se le acercó un sujeto y sin mediar palabras lo lesionó”.
El crimen de Martínez Flórez se perpetró tan solo ocho días después de que un hecho similar las balas acabaron con la vida del vendedor de tintos Edigal Leonel Contreras Martínez, de 40 años.
Era conocido como un hombre sin líos personales; sin embargo, la Policía a informó que tenía anotaciones judiciales.

