Cuando la ciudad se prepara para despedir el año y dar la bienvenida al 2026, la Policía Nacional intensificó los controles para evitar que el consumo de licor adulterado y productos de contrabando pusiera en riesgo la salud de los ciudadanos. Las acciones, desarrolladas en el marco del plan “Una Navidad con Propósito”, dejaron importantes resultados en Cartagena y el municipio de Turbaco.
Durante operativos de registro y control adelantados en tiendas y establecimientos de distintos barrios de la ciudad, así como en la zona insular y el área metropolitana, uniformados adscritos a la Sijín lograron incautar más de 350 botellas de licor adulterado, tanto nacional como importado.
Además de más de 100 estampillas falsas y cerca de 19 mil cajetillas de cigarrillos de contrabando, todo avaluado en más de 50 millones de pesos.

Los procedimientos no solo se concentraron en la incautación de los productos ilegales. Los funcionarios también realizaron jornadas de sensibilización con administradores y propietarios de establecimientos comerciales, recordándoles la importancia de comercializar productos legales y las consecuencias penales y administrativas a las que se exponen por infringir la normativa vigente.
Cumplimiento de la Ley
Las autoridades reiteraron el cumplimiento de la Ley 1335 de 2009, que regula la venta de cigarrillos, así como del Decreto 1686 de 2012 sobre la comercialización de bebidas embriagantes, normas clave para proteger la salud pública y prevenir tragedias asociadas al consumo de productos adulterados.
Con estas acciones, la Policía Nacional busca evitar intoxicaciones y otros riesgos durante la temporada de fin de año y Año Nuevo. El licor y los cigarrillos incautados fueron dejados a disposición de la autoridad competente para su respectivo proceso.
“Nuestro propósito es que cada familia celebre estas fiestas de manera segura y responsable”, señaló el coronel Carlos Julio Esteban Blanco, subcomandante de la Policía Metropolitana de Cartagena.
Por último, recalcó a la comunidad a denunciar de manera confidencial cualquier hecho relacionado con la venta de licor adulterado o productos de contrabando a través de las líneas gratuitas.

