Las autoridades judiciales de Norte de Santander asestaron un nuevo golpe contra la extorsión con la judicialización de Luis Eduardo Suárez Ríos y José Efraín Rangel, quienes son señalados de intentar obtener dinero de manera ilegal a un comerciante del municipio de Ábrego. El caso, que generó alarma entre los habitantes de la zona, se registró el pasado 14 de enero y culminó con la captura en flagrancia de los presuntos responsables.
Según la investigación adelantada por la Fiscalía, los dos hombres llegaron en horas de la mañana a un establecimiento comercial y, mediante intimidaciones, se hicieron pasar por integrantes de un grupo guerrillero. En ese primer acercamiento, exigieron al propietario la suma de 20 millones de pesos, advirtiéndole que, de no cumplir con la exigencia, atentarían contra su vida y causarían daños al negocio.

Los sujetos aseguraron que regresarían más tarde para recibir el dinero solicitado, lo que incrementó el temor del comerciante y lo llevó a acudir ante las autoridades para denunciar los hechos. Gracias a esta acción oportuna, se activó un operativo de seguridad para evitar que la extorsión se concretara.
Captura en flagrancia tras entrega controlada
Con base en la denuncia, el Gaula de la Policía Nacional en Norte de Santander coordinó una entrega controlada, estrategia que permitió vigilar de cerca los movimientos de los presuntos extorsionistas. En horas de la tarde, tal como lo habían anunciado, Suárez Ríos y Rangel regresaron al establecimiento con la intención de cobrar el dinero exigido.
En ese momento, las autoridades intervinieron y lograron capturarlos en flagrancia, evitando que el comerciante fuera despojado de la suma solicitada. Posteriormente, los detenidos fueron puestos a disposición de la Fiscalía y presentados ante un juez de control de garantías.
Durante la audiencia, el ente acusador les imputó el delito de tentativa de extorsión agravada. Aunque los procesados no aceptaron los cargos, el juez consideró que existían los elementos suficientes para imponerles medida de aseguramiento en centro carcelario, mientras continúan las investigaciones.

Las autoridades reiteraron su llamado a la ciudadanía para que denuncie cualquier hecho de extorsión o amenaza, destacando que la denuncia temprana es fundamental para combatir este delito y proteger la seguridad de comerciantes y comunidades en la región.

