Sheerydan Sofía tenía 14 años, y Keyla Nicolle Hernández Noriega, 17. Eran hermanas de padre y madre, similares físicamente y con gustos igual de parecidos. Se amaban y siempre estaban juntas, tan juntas que la muerte se las llevó en las mismas circunstancias, el mismo día, y sus asesinos la sepultaron una al lado de la otra, en una fosa.
Apenas comenzaban a vivir y tenían muchos sueños por cumplir, pero la vida se les acabó con un tiro de gracia, es decir, en la frente, y tras estar desaparecidas por 13 días, llenando de zozobra y dolor a su madre y demás seres queridos.

Poco a poco se conocen nuevos detalles de este repudiable doble crimen. Las hermanas adolescentes habían desaparecido en la noche del martes 17 de febrero, en plena celebración del Carnaval, cuando salieron de su casa en el barrio La Sierrita, localidad Metropolitana de Barranquilla, con destino al municipio de Malambo (Atlántico). Sus familiares contaron ahora que las menores se fueron a ver con un amigo.
Desde esa noche no se volvió a tener información sobre su paradero. La madre contó recientemente que, al pasar varias horas, las llamó para pedirles que volvieran a la casa, que era muy tarde, pero estas le dijeron “mamá, ya vas a joder”. Dos semanas después, el sábado 28 de febrero, dos cuerpos fueron hallados baleados y enterrados en un solar en el barrio Maranatha de Malambo. El lunes 2 de marzo Medicina Legal confirmó sus identidades. Lea: Sheridan y Keyla Hernández: las hermanas halladas enterradas tras estar desaparecidas
Más detalles del asesinato de las dos hermanas en Malambo

Aunque se informó que ambas menores habrían sido contactadas por Facebook por un hombre, los parientes han dicho en Medicina Legal de Barranquilla que se trata de un amigo, sin dar más explicaciones.
“Fueron identificadas por unos tatuajes que ambas se realizaron. Sin embargo, el cuerpo de Keyla Nicol requiere prueba de ADN debido a su avanzado estado de descomposición”, contó al medio Zona Cero Wendy, hermana mayor de las menores asesinadas.
Los familiares de las adolescentes contaron que cuando las niñas estaban desaparecidas recibieron llamadas extorsivas donde les aseguraban que las asesinarían si no entregaban 50 millones de pesos. A raíz de eso, acudieron al Gaula pero aseguran que la institución fue negligente y prácticamente no le dieron importancia al caso.

Por último pidieron a las autoridades que investiguen también a los novios de la menores ya que, al parecer, no hay mayor información de ellos y tampoco se han acercado para hablar de lo ocurrido.
Las menores eran alegres, divertidas, amigueras y amantes del Tik Tok. Estaban en bachillerato, en el mismo colegio. Si usted tiene información que conlleve a resolver este caso, llame ya a la Línea Contra el Crimen 317 896 5523.

