“Nos dijeron que tengamos paciencia, que es un trámite largo, pero ustedes entenderán el momento tan difícil que estamos pasando como familia”. Nostálgico e impotente habla Álvaro José Loaiza, uno de los dos hermanos de Sebastián Loaiza Tobío, el bolivarense que murió en medio de bombardeos de Irán a Dubái en Emiratos Árabes, el pasado fin de semana.
Se refiere a la información que le entregaron las autoridades del país del Medio Oriente, en las últimas horas, con relación a la repatriación del cuerpo de Sebastián, quien tenía 13 años siendo soldado independiente (mercenario) en Dubái. Le informaron que los trámites pueden demorar varias semanas, pero ellos esperarán porque desean despedirlo en su tierra natal: el corregimiento de Yatí, en Magangué.

“Él tenía 13 años trabajando allá como soldado independiente. Ustedes entenderán que lo hacen por intereses económicos. Mi hermano era soldado profesional, paracaidista y profesional en combate fluvial. Era un militar completo, experimentado y con muchos cursos”, contó el hermano a un medio nacional radial.
Sebastián tenía esposa, dos hijos y el año pasado visitó su tierra y compartió con sus familiares. “Estuvo varios meses y ya estaba pensando en retirarse, en volver a su país y quedarse. Nosotros le pedimos que ya no se fuera, le insistimos en que ya se viniera”, dijo el hermano. Lea: Sebastián Loaiza, el bolivarense que perdió la vida en el bombardeo de EE.UU. a Irán
Así fue el ataque con explosivos donde murió el bolivarense
Estados Unidos, en unión con Israel, atacaron con bombas a Irán, el pasado sábado 28 de febrero, dejando a su paso miles de muertos, entre militares y civiles. También murió en estos bombardeos el presidente de ese país Alí Hoseiní Jameneí, quien además de su cargo político tenía un gran poder en materia de religiosidad.
En represalia y debido al acompañamiento que brindó Emiratos Árabes a Estados Unidos e Israel para ese bombardeo, los militares de Estados Unidos atacaron a Dubái con drones fuertemente cargados con explosivos, el domingo primero de marzo.
“Mi hermano estaba con sus compañeros en un búnker, pero luego salieron y fue cuando hubo otros bombardeos y allí cayó, según el reporte de las autoridades”, contó el hermano.
Los parientes confirmaron la muerte en la noche del domingo y añadieron que esperan repatriar los restos lo más pronto posible.

“Sebastián ‘Chiqui’ Loaiza Tobío no fue solo un nombre más. Fue un amigo de infancia, un hijo de Yatí que desde niño soñaba en grande. Lo recuerdo con un balón en los pies, talentoso, apasionado por el fútbol, con esa chispa que hacía pensar que su futuro estaba en una cancha. La vida tomó otro rumbo. El destino le presentó una oportunidad como militar, y decidió caminar ese camino con valentía”, escribió un amigo de la víctima en las redes sociales.
