El misterio cubre con su manto el asesinato de Yair Andrés Aroca Ríos, un conductor de plataforma digital oriundo de Valledupar que trabajaba en Barranquilla y cuyo cuerpo lo hallaron baleado entre los corregimientos de Providencia (Buenavisa-Sucre) y Tacamocho (jurisdicción del municipio bolivarense de Córdoba Tetón).
Como si el misterio fuera poco, el auto de Yair lo encontraron abandonado en el parqueadero del patinódromo de Magangué y el cadáver de la víctima lo reconocieron sus familiares en la morgue de Sincelejo.

Las informaciones preliminares indican que a Aroca Ríos, de 32 años, lo asesinaron el pasado viernes 17 de abril. Su cuerpo lo hallaron baleado y con signos de violencia en cercanías a una finca que está en límites de los departamentos de Bolívar y Sucre, y lo ingresaron como CNI (Cuerpo No Identificado) a la morgue de Medicina Legal en Sincelejo.
Días después, familiares de la víctima identificaron el carro de la víctima en un parqueadero del patinódromo y en el cual Yair laboraba como conductor de una plataforma digital en Barranquilla.
Los parientes del conductor fueron atando cabos y fue así como con publicaciones de medios digitales de Magangué y Sucre pudieron comprobar que el cadáver de Aroca Ríos yacía en la morgue de Sincelejo. Tras identificarlo y reconocerlo de manera oficial, constataron que el carro abandonado en Magangué era el que la víctima conducía.

“El carro permaneció varios días abandonado en el centro deportivo. Gracias a la publicación de este medio, su esposa logró ubicarlo. Ayer se confirmó que era de su propiedad. Sus familiares llegaron anoche a Magangué y retiraron el vehículo del lugar”, dicen los medios magangueleños.
Las autoridades avanzan en las investigaciones para esclarecer los móviles de este crimen y dar con los responsables. El cuerpo de Yair será trasladado a su ciudad natal.
