Iker Jhazim Hooker Sánchez no pudo disfrutar de la libertad y el abrazo de sus seres queridos. El joven fue asesinado a balazos, en la tarde del jueves 20 de agosto, a pocos metros de su vivienda en el barrio Rock Hole, en la isla de San Andrés.
Medios de comunicación de la población, como Noticiero Popular de Las Islas, informó que la Policía identificó a la víctima mortal, quien sería la persona número 26 asesinada en la isla en lo que ha corrido del año.
Añadieron que Iker estuvo en recluido en la Cárcel Nueva Esperanza por delitos que a la fecha se desconocen, pero esa tarde había quedado en libertad y se dirigía a su vivienda cuando los sicarios lo interceptaron y le dispararon en varias oportunidades. Las autoridades investigan para dar con los responsables y conocer los móviles, siendo el principal una venganza.
Violencia en la isla de San Andrés: esto es lo que se sabe
El Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina experimenta una compleja situación de seguridad debido al control de rutas de narcotráfico por parte de bandas criminales transnacionales y locales. Históricamente catalogado como un destino pacífico, el territorio enfrenta hoy un aumento en delitos de alto impacto como el sicariato, la extorsión y los hurtos, afectando tanto a residentes como a la actividad turística.
Bandas criminales del continente colombiano subcontratan estructuras delincuenciales locales para el control territorial. Pandillas juveniles imponen divisiones en los barrios, lo que eleva el riesgo de homicidios selectivos y la vulneración de los derechos de menores de edad. Lea: Este es el hincha del Real Cartagena que viajaba como polizón en una ‘mula’ y murió
Problemas estructurales como la pobreza, el hacinamiento y la falta de oportunidades facilitan la expansión de economías ilegales entre la población nativa. Grupos delincuenciales tercerizados como ‘Los Pusey’ y ‘La Fortaleza’, además del Clan Golfo, operan en la población.