Indignación y rechazo ha generado la dramática historia de María Consuelo Córdoba, una mujer de 58 años, natural del municipio de Itsmina, Chocó, víctima de un atroz ataque con ácido a manos de un hombre con el que tuvo una relación sentimental y que decidió condenarla de por vida por simples celos.
El ataque con ácido ocurrió en el año 2000, cuando tenía 32 años y trabajaba en Bogotá. Desde entonces la mujer ha vivido entre hospitales y citas médicas, le han practicado 87 cirugías de diferentes tipos, y padecido los flagelos de un precario sistema de salud que le prometió mucho y no lo cumplió.

A lo largo de estos 26 años ha aparecido en medios de comunicación, primero como ejemplo fatal y doloroso del machismo en Colombia, luego porque la mujer solicitaba ayuda para tener mejor calidad de vida ya que vive cubriendo su rostro, respirando por unos tubos ya que no tiene fosas nasales, y porque sobrevive pidiendo limosnas en Transmilenio y Corabastos, en Bogotá.
Luego, en 2017, volvió a aparecer en la prensa porque tuvo un emotivo encuentro con el papa Francisco en su visita al país, a quien le contó que quería someterse a la eutanasia porque estaba cansada de vivir de limosnas y sin la atención médica adecuada. El papa le pidió que no lo hiciera y ella le prometió que no lo haría.

Hace unas semanas volvió a salir en los medios, esta vez porque le fue autorizada la eutanasia, es entonces cuando el podcast Vamos pa’ eso, de Juan José Castro, decide entrevistarla y dar a conocer su historia nuevamente. El podcast mostró el drama que vive la mujer y ha generado una lluvia de solidaridad, tanto así que hace pocos días Consuelito, como es conocida la víctima, informó que ya no se practicará la eutanasia. La mujer volvió a creer en los buenos corazones y la humanidad. Lea: Neider Periñán, el dj de champeta que murió en fuerte choque, en la loma de Turbaco
¿Dónde está el hombre que atacó con ácido a Consuelito?
Otro punto doloroso del caso, además de la poca empatía de la EPS que la atiende y la negligencia de fundaciones y el Estado, es que la justicia fue, al parecer, esquiva. Se conoció gracias al podcast Vamos pa’ eso que el hombre que quemó con ácido a la mujer solo estuvo en prisión unos meses.
“Yo no le guardo rencor, yo lo perdono. Él estuvo solo unos meses en la cárcel y luego quedó libre. Me han dicho que vive en Santa Marta, que tiene su familia con dos hijos, pero ya en mi corazón no hay odio para él”, dijo la mujer en la entrevista.
Sobre su relación con el hombre contó que “yo salí de mi tierra y me fui a vivir a Cartagena, era una negra muy hermosa y pasaba muy linda en La Escollera de Cartagena, donde habían muchos turistas y ese hombre llegó y me vio. Él era de familia española, pero vivía en Cartagena y no gustaba de negra, pero terminó conmigo”, contó Consuelito.

Añadió que “fue un tiempo maravilloso donde trabajábamos y nos iba muy bien, pero tomaba mucho, entonces llegaba a pegarme y me cansé por lo que me fui a trabajar a Bogotá. Él quería que volviera a Cartagena, pero yo no quería que siguiera con esa vida”.
Consuelito narró que estando en Bogotá, el hombre al que identificó como Dagoberto Ensuncho Sánchez, llegó para convencerla de volver a La Heroica y debido a la negativa de ella, tomó una botella con ácido y se lo echó en el rostro. “Él decía que yo tenía otro, que por ser tan bonita ya estaba con alguien, pero por Dios Santo que no tenía a nadie más”, dijo la mujer.

Consuelo estuvo muchos meses hospitalizada y al borde de la muerte y solo al ser dada de alta pudo denunciarlo ante las autoridades. El hombre fue capturado y posteriormente quedó en libertad porque lo acusaron de un delito menor.
