“Mi hermano no estaba enfermo, no tenía problemas de salud. Le dijo a mi mamá, solo unas horas antes de su muerte, que tenía un dolorcito de cabeza, pero nada grave ni alarmante, entonces no entendemos como es que un hombre que no manifiesta problemas médicos, ni nada especial, de un momento a otro aparezca muerto y nadie nos diga qué le pasó”.
Triste y llena de preguntas está la familia de Julio César Maturana, el cartagenero, de 44 años, que murió en la mañana del sábado 12 de septiembre en hechos que están siendo materia de investigación. Julio César se encontraba privado de la libertad en el Centro Transitorio de Detención del 20 de Julio, en el barrio Bellavista, en la ciudad.
Una hermana de la víctima contó que este se encontraba en el centro de reclusión desde el 20 de noviembre del 2024 y que ya su abogado había solicitado la orden de libertad por vencimiento de términos ya que “la persona que lo denunció no iba a las audiencias y junto con su abogado las aplazaban, entonces Julio estaba desesperado porque quería terminar el proceso y salir”.
La última llamada que tuvo con su mamá y su abuela antes de morir
Para esta hermana y toda la familia la muerte de Julio César es confusa y misteriosa. “El viernes (11 de septiembre), mi hermano habló con mi mamá por teléfono y manifestó sentirse bien, ansioso y contento porque quería salir de ese lugar. Luego pidió hablar con mi abuela y lo hizo y todo fue normal, no dijo sentirse enfermo ni nada. Tampoco contó si tenía problemas o líos en esa cárcel”, contó la hermana. Lea: Ataque y desaparición: ¿Qué pasó con Rafael en el Centro Transitorio del 20 de Julio?
Al siguiente día, a las 2 de la tarde, el abogado de Julio César los llamó y les dio la noticia del fallecimiento. “Nadie de la cárcel nos avisó, ni la Policía, sino el abogado y nos contó que a él le avisaron a las 11 de la mañana. Nosotros comenzamos a preguntar que qué le había pasado y solo nos dijo que le dio un paro cardiaco”, contó.

Relató que luego se enteraron que a las 5 de la mañana lo sacaron del centro de reclusión y lo llevaron al Hospital Universitario. “Fuimos a pedir la epicrisis de mi hermano al hospital y no quisieron darnos la información, en Medicina Legal tampoco nos dicen nada y la Policía menos, entonces lo que buscamos como familia son respuestas o por lo menos un documento que diga qué le dio o qué le hicieron”, anotó la pariente.
“Necesitamos verdad, es todo. Ahora el abogado nos dice que el lunes va a la cárcel para pedir un informe de lo que pasó y que se lo darán el miércoles. Medicina Legal nos dijo que en unos 90 días nos darán las causas de la muerte, algo que nos deja dudas y mucha impotencia porque es mucho tiempo”, dijo. Julio César vivió entre el barrio Nuevo Paraíso y Olaya Herrera, sector 11 de Noviembre, deja dos hijos y a una madre sumergida en el dolor.
Cabe mencionar que el pasado 21 de marzo murió en condiciones similares Rafael Luis Cárdenas Blanco, de 27 años, quien se encontraba recluido en el mismo centro de detención que Julio César.
El joven estaba en la centro carcelario, pero luego fue llevado al Hospital Universitario donde murió y posteriormente lo trasladaron a Medicina Legal. Estando en el instituto forense fue difundida su identidad y foto ya que no llegaban sus parientes para reclamarlo. Posteriormente se conoció que las autoridades en el centro de detención nunca informaron a los parientes que este tenía algún problema de salud.
