La Fiscalía General de la Nación acusó formalmente a los hermanos José Manuel, Juan Gabriel y Andrés Vera Fernández alias ‘Conejo’ por su presunta participación en una serie de hechos violentos ocurridos el pasado 17 de enero en el municipio de El Peñón, Cundinamarca, donde un hombre fue asesinado y dos personas que presenciaron los hechos habrían sido retenidas y sometidas a actos de tortura.
De acuerdo con los elementos materiales probatorios recopilados por el ente investigador, los tres procesados habrían llegado, junto con otras personas, hasta un establecimiento de comercio donde se encontraba la víctima. En el lugar, presuntamente, la intimidaron utilizando una escopeta y armas blancas.
La investigación señala que, durante el ataque, Juan Gabriel Vera Fernández habría accionado el arma de fuego contra el hombre, ocasionándole heridas que finalmente provocaron su muerte.
La Fiscalía también estableció que, después del crimen, José Manuel y Andrés Vera Fernández presuntamente ordenaron retener a dos ciudadanos que se encontraban en el establecimiento y que habrían sido testigos de lo ocurrido.
Los testigos habrían sido obligados a ocultar el cuerpo
Según la acusación, los dos ciudadanos fueron sometidos a actos de tortura y permanecieron bajo intimidación. Posteriormente, los hermanos presuntamente les entregaron un lazo y bolsas para que retiraran el cuerpo de la víctima del lugar y los obligaron a trasladarlo y ocultarlo.

La Fiscalía sostiene que estas actuaciones hicieron parte de una misma secuencia delictiva destinada no solo a cometer el homicidio, sino también a impedir que los testigos pudieran alertar a las autoridades y revelar lo sucedido.
Los hermanos Vera Fernández son, además, señalados como familiares de Néstor Gregorio Vera Fernández, conocido como ‘Iván Mordisco’, quien es identificado como jefe de las disidencias de las FARC.
Por estos hechos, José Manuel, Juan Gabriel y Andrés Vera Fernández deberán enfrentar un juicio oral. La Fiscalía los acusó por los delitos de homicidio, secuestro y tortura, todos en circunstancias de agravación punitiva. A estos cargos se suman homicidio en grado de tentativa y fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones.
Ahora será durante el juicio oral cuando la Fiscalía presente ante los jueces los elementos probatorios con los que busca demostrar la responsabilidad de los tres procesados por estos hechos y las demás conductas delictivas atribuidas.

