En el corregimiento de Ñanguma, de Maríalabaja (Bolívar), todos se conocen y se tratan con cordialidad. Es una población rural y pequeña, así que intentan vivir tranquilos y evitando problemas entre ellos, pero un hecho violento se dio de la nada y tiene a todos los residentes llenos de preguntas.
A las 7:30 de la noche del pasado lunes 12 de octubre se escucharon varios impactos de bala en la calle principal del corregimiento. De inmediato hubo gritos pidiendo ayuda y mucho caos. En el suelo quedó un hombre, ensangrentado y ya sin signos vitales. Fue el objetivo de dos sujetos armados que llegaron en moto al lugar, le dispararon y escaparon a toda velocidad.
Así fueron los últimos minutos de vida del hombre en Ñanguma
La noticia se regó como pólvora en el corregimiento, es así como minutos después aparecieron familiares de la víctima y lo identificaron como Aney Bello Sanmartín, natural del corregimiento de San Antonio, en zona rural de San Onofre (Sucre). La Policía Nacional también hizo presencia y en estos momentos sigue investigando los móviles del sicariato.
Se conoció que, cuando los uniformados intentaron realizar la inspección del cuerpo y trasladarlo a Medicina Legal, los familiares se opusieron y tomaron la decisión de llevarse el cadáver a su vivienda para prepararlo ellos mismos y sepultarlo conforme a sus creencias.
Aney Bello se dedicaba a labores agrícolas y, según sus familiares, no tenía problemas personales o amenazas en su contra. Las autoridades adelantan las verificaciones correspondientes para esclarecer las circunstancias de tiempo, modo y lugar de este hecho, así como identificar y ubicar al presunto responsable. Lea: ¿Ajuste de cuentas? Investigan homicidio del vendedor ambulante Jhon Peñaoza
“La Policía Nacional reitera su compromiso con la protección de la vida e invita a la ciudadanía a suministrar información que contribuya al esclarecimiento de este caso, bajo absoluta reserva”, dijo la Policía en un reporte que entregó a la opinión pública.
