Alias ‘Killita’, de 18 años, es la más reciente víctima de los sicarios en Cartagena. Al joven lo asesinaron la tarde de este martes, 27 de octubre, en el barrio El Zapatero, sector conocido como Polvorín. La Policía Metropolitana ya se pronunció sobre este hecho de sangre e informó que la víctima tenía una anotación judicial en el Sistema Penal Oral Acusatorio (SPOA) de la Fiscalía General de la Nación por el delito de homicidio.
Las versiones preliminares indican que a eso de las 3 de la tarde del martes el joven estaba en una esquina, cerca de su casa, cuando aparecieron dos sicarios en moto y uno de ellos, el parrillero, le disparó a quemarropa y sin mediar palabras. ‘Killita’ recibió múltiples balazos que acabaron con su vida en el acto.

“Las primeras labores investigativas permiten establecer que dos individuos que se movilizaban en motocicleta llegaron hasta el lugar donde se encontraba la víctima, presuntamente dedicada al expendio de estupefacientes. En circunstancias que son materia de investigación, el parrillero le disparó, causándole la muerte, para luego escapar del lugar junto con su cómplice”, detalla el reporte enviado por la Policía Metropolitana.
El informe policial agrega que a alias de ‘Killita’ le figuraba una anotación judicial por el delito de homicidio, “por hechos ocurridos en el año 2025 cuando era menor de edad, situación por la cual estuvo recluido en el Centro de Atención Especializada para Menores ubicado en el municipio de Turbaco, Bolívar”.
Con este hecho de sangre en El Zapatero ya suman 22 los homicidios en lo va de octubre en Cartagena; de esos casos, 17 han sido bajo la modalidad de sicariato. Entre las víctimas de los asesinatos en este mes están tres menores de edad.
Aunque los móviles de este asesinato se encaminan a un posible caso de ajuste de cuentas, la Policía Metropolitana dice “que activó una cápsula investigativa con personal de Inteligencia e Investigación Criminal, en coordinación con la Fiscalía General de la Nación, para identificar y capturar a los responsables. Las primeras hipótesis apuntan a un posible ajuste de cuentas derivado de conflictos internos de estructura delincuencial”.
