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Salud

Día Mundial del ACV: cómo prevenirlo y reconocer sus síntomas

Las cardiopatías coronarias y los accidentes cerebrovasculares causan más del 80% de las muertes. Un experto explica los riesgos.

Día Mundial del ACV: cómo prevenirlo y reconocer sus síntomas

Día Mundial del ACV: hablemos de prevención. //123RF.

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De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), las enfermedades cardiovasculares (ECV) constituyen la principal causa de muerte en el mundo, con aproximadamente 19,8 millones de fallecimientos anuales. Este grupo de trastornos incluye afecciones del corazón y de los vasos sanguíneos, como la cardiopatía coronaria, los accidentes cerebrovasculares y las cardiopatías reumáticas. Más de cuatro de cada cinco muertes por enfermedades cardiovasculares se deben a cardiopatías coronarias y accidentes cerebrovasculares, y una tercera parte de esas muertes son prematuras, es decir, ocurren en personas menores de 70 años.

El doctor Antonio Saltarín, médico cardiólogo, destaca que, estas enfermedades pueden ser “invisibles” o no se sienten precisamente porque todos los factores de riesgo actúan de forma silenciosa, gradual y progresiva, en función, lógicamente, de la intensidad del riesgo, y sus efectos se manifiestan mucho tiempo después. Esto hace que, con frecuencia, la enfermedad no presente síntomas o que los pacientes no perciban molestias durante su desarrollo.

Agrega el especialista que “los principales factores de riesgo que aumentan el riesgo cardiovascular son cinco: en primer lugar, la hipertensión arterial; segundo, la obesidad; tercero, la diabetes; cuarto, la hipercolesterolemia o dislipidemia; y quinto, el sedentarismo. A ellos se suma el tabaquismo, pues el cigarrillo, con todos sus componentes, más de cien, también induce a aterosclerosis, es decir, el endurecimiento y estrechamiento de las arterias que obstruye el flujo sanguíneo”.

Cada 29 de octubre se conmemora el Día Mundial del Accidente Cerebrovascular (ACV), una oportunidad para crear conciencia sobre la importancia de la prevención y conocer cómo reducir el riesgo de sufrirlo.

¿Qué hábitos ayudan a prevenir un accidente cerebrovascular?

En este sentido, se ha demostrado que adoptar hábitos de vida saludables contribuye a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, entre ellos:

- Abandonar el consumo de tabaco.

- Reducir la ingesta de sal.

- Aumentar el consumo de frutas y hortalizas.

- Realizar actividad física con regularidad.

- Evitar el consumo de bebidas alcohólicas en cantidades nocivas para la salud.

Asimismo, las políticas de salud orientadas a crear entornos propicios que ofrezcan opciones saludables y asequibles para las personas, así como a mejorar la calidad del aire y reducir la contaminación, son fundamentales para ayudar a adoptar y mantener comportamientos saludables.

“Básicamente, lo que hay que hacer es controlar todos los factores de riesgo: controlar el azúcar, controlar la presión arterial, evaluar los niveles de colesterol y, si están altos, controlarlos; hacer ejercicio y, lógicamente, controlar el peso. No obstante, hay algunos ACV que son difíciles de prevenir porque existen personas que producen coágulos espontáneamente, aunque eso ya es un capítulo aparte: el síndrome de hipercoagulabilidad, en el que algunas personas tienden a coagular más, ya sea por causas genéticas o por predisposición de algunas enfermedades, como los cánceres”, advierte el especialista en cardiología.

Día Mundial del ACV: hablemos de prevención. //123RF.
Día Mundial del ACV: hablemos de prevención. //123RF.

El desafío invisible que impacta la salud pública

Ahora bien, las enfermedades cardiovasculares, ECV, no solo representan un impacto en la salud, sino también una carga económica significativa para los países. Según estimaciones recientes, el impacto macroeconómico global de las ECV equivale a entre el 3% y el 5% del PIB mundial, lo que representa pérdidas anuales de aproximadamente 3,8 billones de dólares en términos de bienestar y productividad. Solo en costos directos de atención médica, la enfermedad cardiovascular aterosclerótica genera un gasto global de 680 mil millones de dólares anuales, una cifra que se duplica al considerar los costos indirectos asociados a la pérdida de productividad y el cuidado informal. La OMS advierte que la mayor parte de esta carga recae sobre los países de ingresos bajos y medianos, donde ocurre más del 80% de las muertes por ECV.

En el caso de Colombia, el impacto económico es igualmente preocupante. Las proyecciones indican que, de no intervenir oportunamente, la prevalencia de ECV en el país aumentará a 1,6 millones de casos para 2035, con una carga económica que podría escalar hasta 14 mil millones de dólares en costos directos e indirectos.

Frente a este panorama, Martín Javier Martínez, CEO de Aspen Clúster Andino, señala que “evitar las secuelas o la pérdida de vidas por un evento cerebrovascular se convierte en un imperativo de salud pública que involucra a toda la sociedad, pues este tipo de episodios transforma radicalmente la vida del paciente, impacta a su núcleo familiar y demanda una respuesta intensiva de recursos en el sistema de salud. Por ello, enfrentar este reto exige pasar de la reacción a la prevención activa, resulta necesario fortalecer los programas de educación sobre prevención y acción oportuna, así como la educación sobre las señales de alerta y la intervención médica temprana, como el camino más efectivo para proteger la salud de la población, preservar la calidad de vida y la autonomía de quienes enfrentan este tipo de condiciones, y garantizar la eficiencia y sostenibilidad del sistema de salud”.

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