Piloto de lancha turística, padre de cinco hijos, nativo de Caño de Loro (isla de Tierrabomba) y sin amenazas ni problemas conocidos.
Así describen sus allegados a Ever Caraballo Peinado, apodado ‘el Papo’ y a quien sicarios asesinaron en la tarde de este miércoles 13 de septiembre en la calle 48 del barrio Paseo Bolívar, de Cartagena.
El miércoles trabajó como de costumbre, pero al mediodía le encargó la lancha a un colega para que la regresara a Caño de Loro. Ever, dice su pariente, se dirigió a Paseo Bolívar para visitar a unos conocidos. Le puede interesar: Identifican a asesinado a bala por sicarios en tienda de Paseo Bolívar

El grupo conformado por dos hombres y dos mujeres, entre ellos Ever, comenzó a departir con cervezas y música en un local comercial en ese barrio.
Solo pasaron unos minutos cuando al lugar llegaron dos hombres en moto. Caraballo se dio cuenta de los tipos e intentó esconderse dentro del establecimiento, pero uno de los sicarios lo persiguió y le disparó a quemarropa y sin mediar palabras.
“Él siempre fue piloto de lancha, desde niño. Era un tipo bien, sin problemas ni amenazas. No sabemos qué pudo haber pasado”, agregó el pariente mientras realizaba las diligencias pertinentes para el retiro del cadáver en la morgue de Medicina Legal, de Cartagena. Le puedo sugerir: Por vengar a su hermano, hombre asesinó a bala a joven en los Campanos

Cuatro nativos
Es de anotar que entre junio y septiembre han sido asesinados cuatro nativos de la isla de Tierrabomba.
En la madrugada del 20 de junio, un sicario mató a balazos al empresario Jorman Meléndez Coneo, de 29 años, en Bocagrande. Era dueño del popular picó “La Amenaza” y vivía en Punta Arena. Lea también: A la cárcel hombre que lanzó piedra y mató a universitaria en una discoteca
El 18 de julio, en pleno Mercado de Bazurto, un sicario Jorge Andrés Cervantes, de 32 años y más conocido entre sus amigos como ‘el Cobra’. También transportaba turistas entre Bocagrande y Tierrabomba.
El primero de junio, otros dos hombres fueron asesinados en una casa-finca del sector La Playita, en Caño de Loro. Las víctimas residían en Cartagena y tenían cuatro meses de estar trabajando en ese lugar.
