“Auxilio, él me pegó”, fueron las últimas palabras que se le escucharon a Mariela Ortiz León, de 51 años, antes de desplomarse en el parqueadero de un conjunto residencial del barrio Campo Verde, en Piedecuenta, Santander.
Unas horas antes del feminicidio, el sábado 4 de marzo, Rubén Rueda Duarte y Mariela Ortiz se reencontraron durante la fiesta de 15 años de la nieta de ambos. Al terminar la celebración, alrededor de la 1:30 de la madrugada del domingo, el hombre se ofreció a llevar a su expareja hasta su casa y la mujer aceptó su propuesta. Lea: Una joven de 20 años y su suegra, víctimas mortales de naufragio en Tayrona
Pero Mariela nunca se imaginó que su exesposo estaría armado. Según relata un familiar de la víctima, el hombre se le acercó a la mujer, con la supuesta excusa de despedirse, pero “este la abrazó y la hirió con un puñal”.
Un vecino del conjunto también relató que luego del ataque “la señora salió corriendo y le dijo a los vigilantes que ese ‘man’ le había hecho algo, atravesó la portería y se desplomó en el parqueadero. Cuando llegaron a auxiliarla la vieron con una herida en el lado izquierdo del pecho, como en un seno. Le pegó una puñalada”, expresó un residente.
Tras un llamado de alerta, la Policía Metropolitana de Bucaramanga llegó al lugar y trasladó a Mariela Ortiz hasta el Hospital de Piedecuesta, desde donde fue remitida al Hospital Internacional de Colombia, centro asistencial en el que intentaron salvarle la vida, pero debido a la gravedad de la herida, la mujer falleció el 5 de marzo, mismo día de su cumpleaños. Lea aquí: Mujer mató de una puñalada a su expareja por custodia de su hijo de 5 años
En cuanto al presunto feminicida, quien fue capturado horas después de la agresión, fue imputado por el delito de feminicidio agravado y puesto bajo medida de aseguramiento carcelario.
