Joffre Enderson Pacheco, de 43 años, y de nacionalidad venezolana, fue señalado del homicidio de María Doralba Pareja Osorio, de 54 años, en La Dorada, Caldas. El crimen ocurrió el 29 de noviembre de 2021, cuando, al parecer, Pacheco golpeó a María con una piedra en la cabeza hasta matarla. El hombre, según dijo la Policía, primero amordazó a la mujer, además, abusó sexualmente de ella en un pasillo de la casa.
Desde ese día, Elvy Jovana Ramírez Osorio, hija de María Doralba, se puso como objetivo dar con el paradero del hombre y lo buscó por tres países para que respondiera por el crimen, pero ahora teme que vuelva a quedar en libertad por vencimiento de términos.
A partir de esto comenzó a rastrearlo y la primera parada fue Ecuador. Entonces, le entregó la información al CTI de la Fiscalía, pero demoras en los trámites burocráticos para proceder con estas capturas trasnacionales permitieron que se fugara a Perú.

En el país de los incas intentaron rastrearlo, pero cuando lograron ubicarlo de nuevo ya iba en dirección para Chile, perdiéndole temporalmente el rastro. Pero la persistencia de Elvy Jovana hizo que hasta el país andino hiciera una exhaustiva búsqueda. Elvy dejó de trabajar, abandonó su casa y se gastó todos sus ahorros para dar con el señalado.
En Chile lograron capturar a Joffre a comienzos de este año, todo argumentado en que María Doralba sufrió un aparente caso de acoso. “El sujeto efectivamente llegó a La Dorada el 5 de noviembre, a vivir donde una pareja de venezolanos, vecinos de mi mamá. Desde el momento que le presentaron a mi madre empezó a acosarla, pero ella no aceptó tener una relación sentimental con él, entonces la mató”, dijo Elvy Jovana a un medio de La Dorada. Lea: Andrea vestía a su hijo, de 4 años, cuando su pareja la mató de un balazo
Con la captura de Pacheco inició un segundo calvario para la familia de María Doralba: el temor por el vencimiento de términos judiciales que permitiría que este hombre vuelva a la libertad en territorio chileno.
Todo depende de un documento que debe entregar el consulado venezolano para permitir su regreso a Colombia y se pueda iniciar su proceso judicial en el país por el delito de feminicidio agravado. El capturado tiene condición de refugiado.
“Él, en este momento, está allá. Ya en dos ocasiones la Policía viajó hasta allá, la última de ellas en el mes de agosto, para traerlo, pero no se pudo, debido a que nos hace falta un documento que debe emitir el cónsul de Venezuela”, expresó la mujer, cuyo abogado aseguró que para este proceso hay un plazo límite hasta el 3 de noviembre.
