Sucesos


Intentan asesinar a alias “Palma” en la cárcel

REDACCIÓN SUCESOS

16 de junio de 2011 12:01 AM

“Esto te lo manda ‘el Chiqui’”. Eso supuestamente le dijo un recluso a Joaquín Palma Padilla, alias “Palma”, antes de darle tres puñaladas por la espalda.
El expolicía, de 32 años, se desplomó al piso y fue auxiliado por guardianes del Inpec que lo trasladaron a la Clínica San Juan de Dios.
El hecho ocurrió a las 8:15 de la mañana de ayer, apenas siete horas después de que fuera trasladado a la Cárcel de Ternera luego de que la Jueza 11 Penal Municipal con Funciones de Garantías le dictara medida de aseguramiento a él, y a otros 16 expolicías implicados en el narcoescándalo que sacudió al país la semana pasada.
Según el parte médico, Palma Padilla recibió una puñalada en un riñón y dos más muy cerca del pulmón derecho. Los galenos aseguran que de haber llegado minutos más tarde a la Clínica, hubiese fallecido.
Los familiares del expolicía se enteraron dos horas después de lo ocurrido, ya que un compañero suyo llamó desde el interior de la Cárcel a su esposa y le pidió que avisara a los allegados de la víctima lo sucedido.
“Él dijo que uno de los presos lo apuñaló en nombre de alias ‘el Chiqui’, quien pertenece a Los Paisas”, señala un familiar.
El martes, luego de que los expolicías fueron asegurados, sus allegados manifestaron preocupación al contemplar la posibilidad de que los enviaran a la Cárcel de Ternera.
“Mi hijo fue uno de los que ayudó a capturar a ‘el Chiqui’ y no lo pueden enviar para la misma cárcel donde está ese hombre, porque su vida va a correr peligro. Donde se vean se van a matar”, dijo una de las madres de los expolicías durante la última audiencia.

Guerra a muerte
Joaquín Palma terminó en la misma cárcel con su más temido enemigo: Juan Carlos Duarte Gutiérrez, alias “el Chiqui”
Información de inteligencia de la Policía da cuenta de que ambos sujetos tenían una guerra a muerte en San Andrés por el control de las rutas del narcotráfico hacia Centroamérica.
Presuntamente, Duarte Gutiérrez trabajaba para “Los Paisas” y la banda delincuencial de Palma Padilla, conformada por policías, estaba al servicio de narcotraficantes de la isla.
La disputa entre alias “Palma” y “el Chiqui” habría dejado en el archipiélago al menos 24 homicidios ocurridos entre el 2010 y 2011.
En medio de esa guerra, Duarte Gutiérrez abandonó San Andrés y se refugió en Cartagena para huirle a los continuos enfrentamientos con alias “Palma” y evadir la persecución de la Policía, que lo buscaba luego que un juez lo condenara a 37 meses de prisión por el delito de porte ilegal de armas de fuego.
El individuo también es investigado por los delitos de concierto para delinquir agravado, homicidio y extorsión.
Juan Carlos Duarte Gutiérrez fue capturado por la Dijín a mediados de abril en el Edificio Plazuela 21, en Cartagena.
Al momento de la captura, el sujeto tenía en su poder un revólver calibre 38, el cual arrojó por una ventana, pero posteriormente fue incautado por uniformados que participaron en el operativo.

Serán trasladados
Los 17 expolicías asegurados por los delitos de concierto para delinquir agravado con fines de narcotráfico y fabricación, porte y tráfico de estupefacientes, serán trasladados en las próximas horas desde la Cárcel de Ternera a las prisiones de Sabanalarga (Atlántico), La Nueva Esperanza (San Andrés) y el Centro de Rehabilitación El Buen Pastor, en Barranquilla.
A los patrulleros Diego Alejandro García Gaviria y Adelaida Ward Róbinson les fue concedida la detención domiciliaria.
El primero de ellos por una enfermedad en sus manos, y la segunda, por no tener quién se haga cargo de sus cuatro hijos, quienes viven en San Andrés.

Expolicía oriundo de Bolívar
En Marialabaja nació Adel Eduardo Castro Rodríguez, uno de los expolicías vinculados a este narcoescándalo.
Un hermano del exuniformado afirmó que Adel estuvo tres años en San Andrés, de donde fue trasladado hace un par de años para el Departamento de Guainía.
“Cuando comenzó todo esto mi hermano ya no estaba en San Andrés, y no sé por qué lo están vinculando con narcotraficantes. Yo le pregunté si él estaba metido en eso y me dijo que no. Yo creo en sus palabras porque su sueño siempre fue convertirse en policía, y no creo que haya traicionado ese sueño”, dice el hermano del expatrullero.
La familia Castro Rodríguez vivió la tragedia del secuestro. El padre del expolicía, que era un próspero ganadero de Marialabaja, fue secuestrado durante un año por el frente 37 de las Farc.
“Lo tenían metido en el monte y lo sacaron para que vendiera todas las cosas que tenía y entregara la plata a las Farc. A mi papá sólo le quedó para comprar una casa en Nelson Mandela. La guerrilla lo dejó sin nada”, dice un familiar.
El padre del expolicía, quien estuvo en los cuatro días de audiencias, asegura que confía ciegamente en la inocencia de su hijo.
“Como padre me duele esta situación y que tenga que ir a la cárcel, pero se va a demostrar que no cometió los delitos de los que lo acusan”, dice conmovido el padre del exuniformado.

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