comscore
Sucesos

La espeluznante historia de ‘Pijarvey’, el capo protegido por un gato negro

El hombre utilizó la brujería o magia negra para delinquir sin que las autoridades pudieran capturarlo.

La espeluznante historia de ‘Pijarvey’, el capo protegido por un gato negro

Martín siempre cargaba un bolso repleto de joyas de oro porque decía que eso alejaba a sus contrincantes.

Compartir

La historia de Martín Farfán Díaz González, conocido como alias ‘Pijarvey’, es una de las más escabrosas y tenebrosas del narcotráfico y los grupos alzados en armas, en los últimos años, en Colombia.

El denominado ‘capo de los llanos’, fue abatido en combates, en el 2015 y cuando lograron hallar su cuerpo y el lugar donde se escondía, los uniformados descubrieron sus tenebrosos secretos: era un fiel creyente de la brujería.

El cabecilla del Bloque Libertadores del Vichada era señalado por delitos como secuestro, homicidio, extorsión, desaparición, desplazamiento forzado, entre otros, pero nadie había podido dar con su paradero es por eso que su muerte causó asombro entre las autoridades.

Pero lo que más llamó la atención de este hombre, según se supo después, tenía nexos con bandas delincuenciales de países fronterizos y había participado en un sinnúmero de campañas políticas, fueron sus pertenencias.

En su celular hallaron fotos de dos mujeres que resultaron ser dos conocidas brujas del Pacífico, quienes era sus consejeras y matronas. Martín hacía lo que ellas le dijeran y siempre las buscaba para que le realizaran protección a él y a su esquema de seguridad.

Entre esas protecciones estaba el gato negro, una peligrosa y mística oración que ‘Pijarvey’ hacía todos los días para protegerse de sus enemigos. Además, se tatuó al animal en un brazo y antes de cualquier acción, lo miraba por tres segundos a los ojos tatuados. Decía que el gato le daba un poder sobrehumano.

También obligaba a sus trabajadores y familiares a usar elementos de 18 quilates, esto para evitar cualquier daño o maldad en su contra. Lea: Identifican al hombre que sicarios mataron al llegar en moto a su casa

Además de todo su mundo de brujería, tenía otro de excentricidades, con modelos de todas partes del país, muchas de ellas menores de edad. Al parecer, tenía relaciones sexuales tres veces por semana, con tres chicas diferentes.

Las autoridades también descubrieron que era adicto a la pornografía, es así como hallaron cientos de películas y revisas en toda la casa, donde se escondía. Martín siempre cargaba un bolso repleto de joyas de oro porque decía que eso alejaba a sus contrincantes, además, tenía una colección de relojes de alta gama, en especial Rolex.

Siga las noticias de El Universal en Google Discover
Únete a nuestro canal de WhatsApp
Reciba noticias de EU en Google News