Millones de personas en el planeta jalonan la consecución del Proyecto Venus, de ahí que deba prestársele atención a esta organización mundial. Sus novedosas ideas futuristas de un rediseño social a nivel global y sostenible que ellos llaman Economía Basada en Recursos (EBR), ha fascinado a líderes de opinión, académicos, científicos, y estudiantes de todas las edades de numerosos países de los cinco continentes. El término EBR se refiere a una estructura económica basada exclusivamente en la gestión estratégica de los recursos naturales como el punto de partida para todas las decisiones, a través de la ciencia y tecnología. Por más brumosas, complejas e incluso utópicas, que puedan parecer estas ideas, la que más llama la atención es la construcción de una ciudad experimental y universitaria en donde prime este nuevo direccionamiento, marcado por el método científico, la automatización de labores y la inteligencia artificial de las computadoras en procura del bienestar de la humanidad. La organización Proyecto Venus fue creada en 1995 y es el trabajo de toda una vida del diseñador industrial, futurista, ingeniero social, e inventor, Jacque Fresco. Este estadounidense ha conseguido un cuantioso número de multiplicadores de estas pautas futuristas que sólo –asegura- podrán ejecutarse con un cambio de valores y un “ponerse de acuerdo”, en donde sea más importante la cooperación que la competencia. El Universal se comunicó en transmisión simultánea con Guillermo Sucre y Vixi Sue, coordinadores de los equipos del Proyecto Venus en España y Venezuela, respectivamente, con el ánimo de entender, en términos sencillos, las nociones del Proyecto y las gestiones del mismo. ¿Qué es el proyecto Venus? Guillermo Sucre: Es un plan para realizar una nueva cultura basada en la tecnología, el método científico en función del bienestar de la humanidad para lograr la abundancia y bienestar. Persigue la unidad de todas las naciones para la procura de la protección de la tutilizando además todo el recurso humano. Quisiera que fueran más específicos en cuanto a la vida del futuro en esa ciudad con base en la EBR... Vixie Sue: Básicamente es un sistema donde la tecnología sea utilizada para aumentar las cosechas para que haya más comida, utilizar sistemas de cultivo de hidroponía en sitios difíciles de cultirvar como el desierto. Se pueden construir torres de comida en un ambiente protegido donde no entren pestes ni plagas, además en torres se ocupa menos sitio plano en la tierra que se utilizaría para hospitales en todo el mundo. Los bienes y las necesidades se podrán conseguir en unos centros de distribución, pueden coger lo que se necesita: comida, televisión, cosas para la casa. Se hace un inventario, lo mismo que hacen los supermercados que saben la población de una zona y estiman las previsiones que les ha dado la informática. Habrá menos propiedad cuando tu eres dueño de algo te cargas con esa responsabilidad. En vez de tener 20 millones de autos aparcados habría un parque general y centro de distribución, tú puedes llamar el auto y que venga por GPS, te lleva y te deja para que otra persona lo use. En una EBR el dinero desaparece, pero evidentemente eso es lo más difícil de asimilar... V. S: Necesitamos entender que el dinero es obsoleto, nos damos cuenta que no hace falta. Se creó para administrar la escasez, donde no había de algo había trueques, hasta que se evolucionó al dinero. Hoy en día es un producto que se crea en una pantalla de computador, de hecho muy poca gente anda con dinero en efectivo en la calle, el dinero es sólo números en una pantalla. Ahora con la tecnología y los patentes, tenemos los conocimientos para dar comida a todos. ¿Si hay para todo el mundo por qué cobrar por ello? Además se eliminarán muchos crímenes, pues si la gente tiene todo lo que necesita no hay por qué salir a robar. A muchas personas podría parecerles utópicas tales ideas, ¿Cómo se desmarcan de esa noción? G.S: Todos los sistemas han dependido del dinero y de una cierta escasez, por falta de cooperación. Ningún sistema ha logrado prescindir del dinero. No es una utopía porque lo utópico es lo irrealizable, es más una cuestión de ponerse de acuerdo. Es decirnos: ‘tenemos los recursos para satisfacer las necesidades humanas, no hay consideraciones de límites financieros, entonces hagámoslo’. Obviamente eso logrado a un nivel local va a ser mucho más difícil que si se hace a un nivel global. Es decir una concepción en donde las naciones han depuesto sus necesidades locales en función de un colectivo globalizado, puede sonar utópico pero no existe tal utopía porque es perfectamente realizable poniéndose la gente de acuerdo Pero se ha demostrado una y otra vez que hay dificultades para ponerse de acuerdo, sin mencionar la tendencia al conflicto... G.S: Actualmente es así. Sin embargo es una cuestión de crear la consciencia de que a través de la cooperación hacemos mucho más que compitiendo, y con ese cambio de mentalidad es que se puede lograr esta implementación de esfuerzos y energía en función del bienestar de todos. Todo se decide con base en los recursos disponibles que son: humanos, geográficos, científicos, mas no monetarios porque no existe el dinero como impedimento sino los recursos. Hablemos de la ciudad experimental... V. S: En principio se trata de una ciudad experimental y universitaria donde se haría un sondeo de los recursos de la zona para ver la mejor manera, y con qué materiales, construir la ciudad. La gente que la habitaría sería esencialmente investigadores y científicos, cuya función sería comprobar cómo es el sistema de esta primera ciudad, mejorarlo para que la segunda ciudad sea aún mejor, y cada vez ir mejorando, experimentando y viendo qué es lo que funciona bien para copiarlo, o lo que está débil para mejorarlo. G.S: Sería una zona creada con el interés de la cooperación mundial en donde cualquier científico pueda llegar allí y que no necesite de permisos para desarrollar sus inventos, aún y cuando estén patentados. Muchas invenciones están ‘engavetadas’ porque no conviene a ciertos intereses... tecnologías que las tienen represadas para su propio fin. Se pretende que en este espacio puedan migrar personas, científicos, en una zona libre de esta imposición de patentes donde los inventos puedan ampliarse en un concepto del compartir. Eso es parte de la filosofía que va detrás de esta ciudad universitaria para el mundo. ¿Qué se está haciendo para realizar este Proyecto? G.S: Estamos en una situación en donde por el momento no se ha dispuesto de la voluntad de ningún país o grupo económico para realizar esta ciudad. Se están haciendo gestiones como dar masivamente la información sobre cómo sería la vida y los requerimientos de llevar el estilo de vida de una EBR. Esa información vendría en un largometraje, una película de Hollywood, de grandes dimensiones, que enfoque esa transición y cambio, y lo que justificaría estar en una EBR. ¿Qué esperan que ocurra después de que la observen multitudes? G.S: Que salgan con una semilla bien plantada de esa posibilidad real y que soliciten de alguna manera al sistema y gobierno el porqué no estamos haciendo ya esto. También la desmitificación de lo que es la cibernética, es decir las máquinas como amigas del hombre para hacer la vida más fácil y abundante, y la posibilidad real de llevarlo a cabo, Que se diga: ‘queremos esto ya, por qué no lo hemos hecho si se puede’. V.S: Dependería mucho de los resultados económicos, ojalá saliesen números redondos y sobrara para empezar la construcción de la ciudad, y hubiera un terreno disponible para iniciar la construcción de una primera ciudad, todo depende de los resultados. Creo que después de que la gente vea la película lo que se va a generar es la elevación de la consciencia de la gente, y la ciudad va a ser consecuencia de esa moción y se unirán gobiernos, estados para habilitar un espacio del planeta que se asigne. Otra de las esperanzas es poder llegar a gente que tenga un poder económico que pueda ayudar, estamos creando una gente de red en varios países, estamos intentando expandirnos como cualquier movimiento, la película nos puede ayudar a avanzar. ¿Cómo se perfila ese cambio de valores y mentalidad? V. S: Se eliminarán tantas cosas negativas que recibimos del entorno. Al no tener necesidad de crimen y de no estar atado a un trabajo monótono, el cambio de mentalidad vendrá por si solo. Es entrar en otro entorno donde tú tienes todo lo que necesitas, donde estás cuidado, tienes un servicio médico bueno, puedes viajar por el mundo, y puedes estudiar lo que quieres. No tienes que ir a un trabajo fastidioso. Un cambio interno tiene que ocurrir porque la gente que está amargada y es agresiva es víctima de una sociedad enferma, es decir todo esto de creer que vamos a una guerra para salvar a la democracia y todas esas mentiras... Así como hemos sido manipulados para pensar y creer en el consumismo, egoísmo y descuido del planeta, podemos ser educados de la otra manera. ¿Cómo se manejaría el acceso a esa ciudad? V.S: Sería totalmente abierta a todo el mundo, sobre todo a los líderes del mundo para que pudieran comprobar los beneficios que puede ofrecer utilizando bien la tecnología, no como ahora que se utiliza más para matar que para salvar las vidas. ¿Cuál sería el nivel jerárquico en este sistema? GS: Eso viene dado por el nivel de experiencia que cada uno tenga en un equipo cooperativo y multidisciplinario. Al comienzo pues será un concepto de asignar responsabilidades pero al final de cuentas las decisiones están muy centradas en la parte cibernética. Es decir es el ingenio humano y la programación de computadoras son los que dan toda la información de todo lo que se está manejando: la demanda, el consumo de todo el sistema, etcétera, para mantenerlo automatizado por computadoras inteligentes. El que es un gran músico o un pintor estará muy satisfecho cooperando dentro de su arte, cada quien buscará dentro de sí mismo cómo expandir su innato gusto de cooperar como mas le interese. Se plantea otro tipo de individualismo que es el de dar y disfrutar.

Una ciudad en el mar. Una posibilidad que nos abre el futuro. FOTOS CORTESÍA: PROYECTO VENUS – JACQUE FRESCO

Vista de transportación por rieles magnéticos.

Imagen tomada durante uno de los tours que ofrecen en Venus, Florida, para toda la gente que quiere conocer de cerca el proyecto.

Vixie Sue, coordinadora del proyecto en España.

Guillermo Sucre, activista venezolano.