comscore
Facetas

Lorna Cepeda: Por Dios aparecí en televisión

Compartir

Recién graduada como psicóloga de la Universidad del Norte, empezó a sentir serias dudas si lo suyo era realmente la actuación o la psicología.
En aquel momento, estaba casada y la sola idea de arriesgarlo todo para convertirse en actriz era absurda y alocada.
Lorna Cepeda asegura que su primera aparición en televisión, fue fruto de un milagro de Dios, de otro modo hubiera sido imposible lograrlo.
“Yo no veía la posibilidad de ser actriz, aunque a mí encantó desde siempre. Tenía que tomar la decisión de seguir con mi carrera o arriesgarme por la actuación y para mí fue un milagro. Oré mucho para que Dios me iluminara y realmente me dijera hacia donde debía ir”, cuenta la cartagenera.
Sus dudas se aclararon cuando dos días después de lo ocurrido la llamaron para que personificara, sin siquiera haber presentado el casting, a “Magaly”, en la serie Padres e hijos. 
Conversamos en el lobby del Hotel Torre del Mar sobre sus exitosos papeles, sus miedos, manías  y sobre todo nos confesó que a pesar de los años no logra superar la muerte de su madre. 
Ya usted no se llama Lorna, ahora todos la conocen como “La celosa”, ¿qué tanto le afecta eso?
No, por lo contrario, eso significa mucho para mí. Quiere decir que lo que hago le gusta a la gente o que se sienten identificados y eso es gratificante para mí o para cualquier actor, supongo. Las cosas pasan, pero que te recuerden por ciertos personajes es muy importante y me siento muy agradecida. Personalmente me gustan los personajes que pueda trabajar, que le pueda dar muchas cosas, que me reten todos los días. En “La celosa”, por ejemplo, recuerdo que cuando hicimos la investigación y, después cuando me fui a Ciénaga, era impresionante ver a todas esas mujeres que se sentían como “La celosa”.
Y ese personaje creó recordación no por la forma cómo camina o habla, sino por lo celosa que todas somos, cuando celamos al marido, al novio y demostramos inseguridad. Me siento muy agradecida con el público al tener tan buena respuesta hacia cierto personajes que yo he hecho.
Hábleme de su familia y bajo qué valores la educaron
Para mí la familia lo es todo, es muy importante. Mi mamá, pues todos dicen que admiran a sus madres, pero yo la admiro más. Fue un ser humano muy lindo, muy maravilloso y, sabes qué pasa, que mi abuela por parte de mamá yo siempre la veía rezando el rosario, siempre como en el tema de ser bueno, el subtexto de todas las cosas que ellas hacían, entonces de todo eso te queda. Tener fe en Dios me ayudó un montón, porque me ha dado muchas herramientas para enfrentar los ciclos difíciles de mi vida.
Mis hijos son mi todo; mis hermanas, mi apoyo también. Creo que tengo una muy buena familia afortunadamente.
¿Usted es cartagenera o barranquillera?
Yo nací en Cartagena, pero me fui a vivir a Barranquilla y pasé la mayor parte del tiempo allá, por eso es la confusión que si soy barranquillera o cartagenera. Me encanta Cartagena. Amo esta ciudad. Es como la raíz de uno.
Cartagena es chévere para venir a descansar, no para trabajar. No, mentiras(Se acerca a la grabadora) Sí es para esto, me encanta venir a trabajar a Cartagena, me hace tan feliz(Risas).
¿Cuál considera el momento más difícil por el que le tocó pasar?
Cuando se murió mi mamá. Uno dice que eso se supera, pero la muerte de un ser querido es muy dolorosa. Uno entiende y deja ir, porque hay que seguir con la vida, pero hay un huequito que queda ahí. Recuerdo esa sensación,  el desespero los primeros días. Es muy duro cuando la persona se va y tú no puedes llamarla por teléfono, contarle tus cosas, no puedes incluirla en tu vida en ese instante, mientras pasa ese desapego es muy difícil, uno necesita de mucha ayuda alrededor.
¿Con qué miedo ha vivido gran parte de su vida?
Le cogí miedo por un momento no a mi propia muerte, sino a la muerte de un ser querido. Yo no quiero volver a pasar por una situación como la de mi mamá. No me gustaría que eso me volviera a pasar, prefiero irme yo primero, y ya los otros que lidien con lo que tenga que lidiar. Igual, que me muera más viejita, como de ochenta y pico.
¿Le han quedado frases, dichos o gestos de los personajes que ha hecho?
Hay cosas que sí se me han quedado y, es normal, porque son personajes interpretas de lunes a sábado, entonces es imposible que no, porque estás haciendo las mismas cosas todos los días de tu vida, es como lavarte los dientes.
Por más que trate que cuando salga del set se me olvide todo. Lo que pasa es que me han tocado personajes que duran hasta tres años, “La celosa”, fue lo mismo; Patricia, en Betty, la fea; “Lola”, en Casados con hijos. Cuando hablaba con alguien me decían: Oye, se te salió igualito como a no se quien.
¿Qué mal hábito tiene?
Cuando alguien dice una frase que me gusta mucho, la repito. Si tú dices un dicho, lo repito igual. No se me quita eso.
¿Qué cosas le molestan de su personalidad?
Me molesta que tienda a ir a los extremos y me toca estar muy consciente de eso. Que a pesar de ser una mujer muy tranquila, que muy pocas cosas me afectan, cuando me afectan, me voy a los extremos. Me molesta que soy muy rápida para algunas cosas, pero a veces si me dicen algo hiriente, no respondo enseguida, si no que me quedó como pensando y a los tres días se me ocurre una respuesta.
Ya no me acuerdo de más, porque soy cuasi perfecta(bromea).
¿Cómo es la experiencia de interpretar un personaje que no se parece en nada a su personalidad?
Lo más difícil sería un enfermo, un asesino o un violador, pero es un reto que de todas formas te toca sacar. Todos tenemos de todo, lo que pasa es que hay cosas que tú no haces, porque no va contigo. Uno tiene que buscar internamente y trabajar lo asesino que hay en ti y por medio de eso construir, porque tienes que sacar algo tuyo para prestárselo al personaje.
Lo más importante de todo es no juzgar el personaje. Cuando estás interpretando a alguien que no se parece a ti, no lo juzgues, tienes que entenderlo, de otro modo no te  va a salir. Hay que disfrutar el personaje.

Lorna Cepeda en la piscina del Hotel Torre del Mar. Maruja Parra /El Universal/
Lorna Cepeda en la piscina del Hotel Torre del Mar. Maruja Parra /El Universal/
Lorna perdió su nombre, ahora todos la llaman "La celosa".
Lorna perdió su nombre, ahora todos la llaman "La celosa".
Siga las noticias de El Universal en Google Discover
Únete a nuestro canal de WhatsApp
Reciba noticias de EU en Google News