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Carolina Cruz, reina de corazones

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Hace catorce años esta amazona eclipsó las pantallas colombianas con su inmensurable belleza y desparpajo al hablar, convirtiéndose en la presentadora de entretenimiento más querida de Colombia y para muchos, una de las mujeres más hermosas de nuestra tierra, estatus que nunca estuvo en sus planes.

Carolina Cruz se convirtió en un símbolo de la cultura popular nacional siendo por muchos años la cara de las noticias de farándula del canal RCN, una profesión que llegó a su vida gracias a su paso por el Concurso Nacional de Belleza, ese que le fue esquivo y sólo dio el título de virreina.

Pero está mujer incansable de 34 años, cuya imagen ha sido ligada a infinidad de marcas y ha llenado las portadas de las revistas más importantes del país con sus sensuales curvas, no encontró en esto un obstáculo sino una oportunidad, esa que tomó sin reparos.

Dueña de un cuerpo envidiable y un carisma sobrecogedor, Carolina supo aprovechar las bondades de la exposición mediática y transformarse en presentadora, modelo y empresaria, roles que ha desempeñado con responsabilidad y gratitud.

Luego de más de una década en las pantallas de “nuestra tele”, está caleña decidió tomarse un descanso y buscar nuevos horizontes, se trasladó a la ciudad de Miami con su novio, el actor Lincoln Palomeque, y se cambió de canal.

Ahora desde Caracol, Carolina Cruz intentará oxigenar su carrera con una nueva faceta y aunque no lo confirma, algunas fuentes aseguran que será la presentadora de la nueva temporada de Colombia Next Top Model.

En la terraza de un hotel en Cartagena, donde realizaba la sesión fotográfica para su nueva colección de marroquinería de la marca Calzatodo, Carolina Cruz compartió con El Universal sus nuevos proyectos y su vida en Estados Unidos.

Los cambios

Recientemente firmaste con Caracol, ¿Vas a presentar Colombia Next Top Model?

Bueno sí, voy a estar con Caracol. No puedo adelantar mucho. Lo primero que voy a hacer es la transmisión oficial de Miss Universo que es ahora en noviembre. Y estamos trabajando en un proyecto nuevo, pero no puedo decir más.

Pero, ¿tiene que ver con un reality?

Tiene que ver con un rea… (risas). No les puedo decir más, no me dejan. Después me regañan (risas).

¿Fue difícil renunciar a RCN?

Sí, yo quiero muchísimo al canal, tengo 14 años trabajando para RCN, todo lo que aprendí, mi crecimiento profesional, todo lo que soy se lo debo al canal y vivo infinitamente agradecida.

Pero creo que los cambios también son importantes y necesarios en la vida, sobre todo cuando tú sientes que ya no hay un espacio donde tú quepas y que sientes que ya no puedes seguir haciendo lo mismo. Yo decía: ‘ya llevo mucho tiempo haciendo lo mismo, quiero cambiar, quiero crecer, quiero darle la oportunidad a otras niñas, y uno ahí sentado eternamente’. Pues yo dije: ‘no, ya es suficiente’.  Son ciclos y hay que cerrarlos. Quedé en las mejores relaciones, quiero mucho al canal pero quiero hacer algo diferente.

Teniendo en cuenta tu experiencia anterior en Cambio Extremo, ¿Te sientes cómoda presentando realities?

Estoy muy contenta porque me han dado la confianza y me han dado la oportunidad de hacer algo que me gusta que es presentar, que es lo que siempre me ha apasionado y lo que siempre he hecho durante toda mi vida laboral. Entonces digamos que sí estoy muy contenta, que es algo que no me exige estar viviendo aquí en Colombia, porque ahora estoy viviendo en Estados Unidos, vengo una vez al mes.

Son 14 años como presentadora, ¿Habrías imaginado hacer algo diferente?

Nunca soñé con ser modelo, ni con ser reina, ni con ser presentadora, ni con nada de lo que ha pasado en la vida. Nunca lo pensé así, siempre quise ser cualquier otra cosa… veterinaria, arquitecta, hasta estudiar medicina me llegó a pasar por la cabeza, menos lo que terminé haciendo.

Pero cada día siento que es lo que más disfruto hacer en mi vida, lo que más me gusta, lo que me ha vuelto una mejor persona, lo que me ha ayudado a crecer profesionalmente y a tener todo lo que tengo hasta ahora. Creo que a la presentación le debo absolutamente todo, entonces, valoro mi trabajo y lo respeto, y me gusta tratar de ser todos los días mejor en lo que hago.

¿Te arrepientes de algo?     

No. Yo no me arrepiento absolutamente de nada, creo que si yo echo el tiempo atrás lo único que puedo ver es crecimiento, madurez, aprendizaje, sólo cosas bonitas y sólo cosas positivas. Creo que de esos mismos errores he aprendido y me han ayudado a exigirme en lo que hago.

¿En este país para ser presentadora de entretenimiento hay que ser reina?

No necesariamente. Hay muchas reinas que han intentado y son presentadoras de nada. O sea yo pienso que el reinado le abre a uno las puertas.

A mí el reinado me abrió las puertas pero ser presentadora no tiene que ver con que uno sea bonito, flaco o alto. Hay mujeres más lindas, menos lindas, más profesionales o más inteligentes. Creo que eso va en la dedicación, en la responsabilidad, en el amor y en la entrega que tú le pongas a tu trabajo… La gente piensa que presentar es muy fácil y ya cuando ven las cosas como son en realidad, dicen no, de verdad es que no es tan fácil. Entonces, yo creo que eso no tiene nada que ver. Esos son momentos y oportunidades que te da la vida pero si tú no lo sabes aprovechar, si no eres buena para eso, tampoco vas a funcionar.

¿Qué se necesita entonces?

Primero, talento. Segundo, mucho respeto por tu trabajo y creo que eso lo ve el televidente. Respeto por cuidar tu nombre, por cuidar lo que tú eres porque eres una figura pública, terminas siendo una persona que otras admiran… entonces tienes que cuidar tu imagen, tienes que ser responsable y consecuente con tu vida. Tercero, dedicación.

 

Miami y el amor

¿A qué te dedicas en Estados Unidos?

En Miami no estoy trabajando en nada de televisión, estoy súper dedicada a rascarme la barriga… (risas). Estoy estudiando inglés, estoy disfrutando de mi relación, haciendo mucho ejercicio, o sea que estoy muy relajada, dándome una calidad de vida que sentía que necesitaba después de tantos años de trabajo. Y ya se me dio la oportunidad de hacerlo y lo hice.

Lo que quería era eso, poder estar trabajando y no desligarme de Colombia porque no me interesa dejar de ser parte de la televisión ni significa que me voy a retirar. Quería estar en algo diferente, quería cerrar el ciclo de presentadora de entretenimiento de un noticiero. Sentía que debía exigirme profesionalmente, sentía que necesitaba aprender y crecer más como profesional, entonces me dieron la oportunidad en el canal Caracol.

Te gustaría hacer algo en Estados Unidos…

Me gustaría… hice dos casting antes de venirme, no había hecho nada antes porque, primero, no había renunciado a RCN y quería hacer las cosas como eran. Segundo, no tenía visa de trabajo sino de turista.

Cuanto tome la decisión de renunciar de quedarme allá y saqué mi visa de trabajo y todo, me empezaron a llamar para hacer casting. Este año para Estados unidos no voy a hacer nada, para el otro año me parecería delicioso.

¿Cómo va tu relación con Lincoln Palomeque?

Mi novio, más que mi novio es mi amigo, es mi parcero, es a la persona que le cuento todo, el que me aconseja. Somos muy amigos y tenemos una relación muy linda y confiamos mucho uno en el otro.

¿Hay planes de matrimonio o de tener hijos?

No, no hay planes de nada. Así como estamos, estamos felices. Nosotros no somos así como de afanes, que porque yo tengo 34 y entonces las mujeres ya se sienten ancianas y viejas. No, yo no. Tengo una mentalidad completamente distinta y todo tiene que llegar cuando se dé. Dios le tiene que ir mostrando el camino y las cosas se tienen que ir dando y no forzar nada…

¿Cómo logras mantener tu relación en privado?

Mi novio y yo tratamos de mantener la vida muy tranquila por eso no damos entrevista los dos juntos, tratamos de no hacer portadas de revista. Yo creo que ya todo el mundo conoce nuestra relación, ya saben con quién estoy yo, con quien está él, y si van hacer una portada de revista sobre él, que lo quieran por lo que es él, por su talento, lo que hace. Si me quieren a mí, igual. Y no porque él es novio de fulanita o yo soy novia de fulanito. No nos aprovechamos de nuestra relación para nada y tratamos de mantenerla guardadita.

Supongo que irse a Miami ayuda…

Sí, total… es una delicia, nadie lo mira a uno. Uno es un NN, nadie te mira ni está pendiente de ti, uno allá no es famoso, es una persona más. Vivo feliz, vivo matada, nadie me mira, nadie está pendiente en el gimnasio si se me mueve la cola, si tengo celulitis, si estoy floja, si no estoy floja, si hago bien el ejercicio. Eso a mí me tiene feliz, tener un poquito de vida privada, un poquito de tranquilidad.

¿No crees que esa imagen que se ha construido alrededor de las presentadoras de entretenimiento y las modelos, refuerzan la idea de que las mujeres deben ser perfectas?   

Yo creo que no existe una mujer perfecta. Creo que eso es imposible y no sería tan chévere tampoco. Creo que existen mujeres más lindas que otras, pero lo importante es que tú te sientas bien con lo que tú eres, con lo que tú tienes y que lleves una vida feliz, una vida saludable.

Pero ese es el imaginario que proyectan a través de las pantallas y que muchas mujeres tratan de emular… 

Creo que eso va con la formación y la educación que te dieron en la casa. Pienso que cuando uno tiene los valores y tiene uno tan claro de dónde es, de dónde viene, tienes el apoyo de tus padres, creo que es difícil que tú cojas otro camino.

A mí muchos diseñadores me dijeron: ‘Es que no te quiero en la pasarela porque tú eres nalgona, porque tienes las puchecas grandes, porque eres brazona o no eres tan flaca’. Y yo nunca he sufrido de ningún desorden alimenticio. Gracias a que no me aceptaron en ninguna parte aprendí a quererme, a valorarme y a decir: ‘Bueno esas pasarelas, esos diseñadores no son para mí’.

¿Cuesta ser una de las mujeres más bellas del país?

Cuesta. Creo que en la vida todo tiene sus sacrificios, nadie dijo que iba ser fácil. Yo creo que uno para tratar de ser el mejor en lo que es, tiene que esforzarse, tiene que tener dedicación pero a mí me encanta. Para mí nada es un sacrificio, yo hago las cosas porque me gusta hacerlas, porque me nace, porque soy feliz haciéndolas y porque me llenan de satisfacción.

La presentadora tiene 34 años. FOTOS: JULIO CASTAÑO - EL UNIVERSAL
La presentadora tiene 34 años. FOTOS: JULIO CASTAÑO - EL UNIVERSAL
Desde una sesión fotográfica la presentadora ofreció su perspectiva de cada a su futuro en la televisión.
Desde una sesión fotográfica la presentadora ofreció su perspectiva de cada a su futuro en la televisión.
Es una profesional del entretenimiento.
Es una profesional del entretenimiento.
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