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‘Maná’: la historia que te hará pensar en los más necesitados

Valentina Olmos nos cuenta cómo surgió ‘Maná, el sueño de una carretilla’, una historia del libro ‘Ciudad de luces y sombras’.

VALERIA CARAZO

24 de julio de 2022 12:00 AM

Valentina Becerra Olmos es una cartagenera que desde muy pequeña se caracterizó por su histrionismo, pues siempre participaba en las obras de teatro del colegio y le encantaba disfrazarse para darle vida a sus personajes favoritos.

Poco a poco fue explorando sus habilidades con el baile, el canto, la escritura y un día, durante una de las obras en las que participó, encontró una de sus grandes pasiones: la actuación.

Valentina recuerda que le encantaba disfrazarse de personajes que no eran tan comunes en su niñez y menciona que su disfraz “más aburrido” fue de doctora, pues no se sentía cómoda encarnando algo que no tenía poderes mágicos o algún talento extraño. Lea aquí: Más de 414 mil personas en Cartagena viven en la pobreza

‘Maná, el sueño de una carretilla’ cuenta la historia de Pepe J. y su hijo Maná, un par de recicladores que se ganan la vida con los “tesoros” que encuentran en las calles de su linda, pero desorganizada ciudad.

Así fue como ella y su familia se dieron cuenta de que lo que realmente le apasionaba era el arte en varias de sus expresiones, pues, además de ser artista escénica, también canta y escribe casi a la perfección. Aunque, según cuenta, la escritura era un gusto que consideraba “un poco más privado” y algo que no esperaba era convertirse en autora publicada tan pronto. Sin embargo, un día decidió participar en la convocatoria de ITA editorial, en la que, junto a ella, otros 21 escritores del país fueron seleccionados para contar “historias de ciudad”.

El libro se titula ‘Ciudad de luces y sombras’, una recopilación de relatos en la que los autores cuentan, posiblemente, “los secretos más oscuros” de la vida urbana. Le puede interesar: La falta de empleo, el principal reto de Cartagena

Algunos de los escritores seleccionados narraron sus propias experiencias. Otros se atrevieron a hablar sobre la realidad de estos lugares mezclada con un poco de fantasía, como fue el caso de Valentina.

‘Maná, el sueño de una carretilla’ cuenta la historia de Pepe J. y su hijo Maná, un par de recicladores que se ganan la vida con los “tesoros” que encuentran en las calles de su linda, pero desorganizada ciudad.

“Padre e hijo experimentan actos de solidaridad que seguramente harán que el lector recupere su fe en la humanidad”, comenta Olmos.

Valentina quiso darles visibilidad a quienes no tienen voz para expresarse y buscan oportunidades para mejorar su calidad de vida.

“Con la historia de Maná y Pepe J. los sentimientos estarán a flor de piel, pues se enfrentarán a algunas situaciones que, sin duda, nos harán reflexionar”, explica la autora... “Estoy segura de que se podrán identificar muchos ciudadanos que han visto sus sueños truncados a causa de la pobreza y la falta de acceso a educación y empleo. Lea también: 7.541 personas en condición de pobreza recibieron atención integral en mayo

Valentina desea que todo aquel que lo sueña pueda estudiar y dedicarse lo que la apasiona, como ella misma lo ha conseguido, y piensa que una de las formas de contribuir a este fin es haciendo que su trabajo motive a más personas a ayudar a quienes tienen menos recursos.

Con la historia de Maná y Pepe J., los sentimientos estarán a flor de piel, pues se enfrentarán a algunas situaciones que, sin duda, nos harán reflexionar”,

Valentina Becerra Olmos, artista escénica.

“Hay que tener más empatía con las personas que no tienen una calidad de vida en la que, al menos, cuenten con las necesidades básicas. Debemos tener presente que algunas personas luchan día a día por llevar el pan a sus hogares”.

“Hay que tener más empatía con las personas que no tienen una calidad de vida en la que, al menos, cuenten con las necesidades básicas. Debemos comprender que algunas personas luchan día a día por llevar el pan a sus hogares”, menciona Olmos cuenta que siempre ha sentido que uno de sus deberes como artista escénica y en las demás áreas en las que se desenvuelve es “llevar un poquito de alegría a los demás y darle visibilidad a esos aspectos que debemos mejorar como sociedad”. Lea: Video: Entre la pobreza y la soledad, así es la vida de María Encarnación

Esta cartagenera apasionada por las artes también cuenta que sus padres la han apoyado durante todo su proceso y cree que esa es una de las razones por las cuales le ha sido posible cumplir cada objetivo que se ha propuesto.

Valentina espera seguir trabajando con la comunidad, como lo ha hecho hasta ahora, en cualquier “rinconcito” en el que le brinden un espacio para crear y crecer juntos como sociedad.

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