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[Video] Marion.Ve, el artista que quiere poner a sonreír a Cartagena

“Si yo puedo transformar vidas haciendo ‘dibujitos’, imagina lo que puedes hacer tú desde tu oficio”, dice Marion.Ve, el artista tras los murales de “Sonríe”.

[Video] Marion.Ve, el artista que quiere poner a sonreír a Cartagena

Marion.Ve.//Foto: Cortesía.

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La Real Academia Española define la palabra sonreír como: “Reírse un poco o levemente y sin ruido // Dicho de una cosa: ofrecer un aspecto alegre o gozoso // Mostrarse favorable o halagüeño para alguien”, sin embargo, basta conocer al autor de los centenares de ‘Sonríe’ pintados en paredes del Centro Histórico, Olaya o El Pozón para de inmediato confirma que la RAE se quedó corta: este palabra equivale a muchísimo más. Y lo digo con todo respeto.

Marion.Ve es de esos artistas que uno conoce y hace clic automáticamente por su carisma, frescura caribeña y, por supuesto, por sus letras, trazos y murales que reflejan nuestra esencia y sentimientos. Con dificultad alcanzo a verlo detrás de una puerta de vidrio y a los dos segundos, sin darme cuenta, lo tengo frente a mí dándome la bienvenida a su espacio de trabajo. Una balada romántica lo acompaña a eso de las 9:30 de la mañana. Usando una camiseta de la Selección Colombia, tapabocas y bermuda cómoda, lo encuentro haciendo magia en el techo de un bar, que solo abre sus puertas por estos días al caribeño arte del cartagenero. Ahora, Marion.Ve está a punto de terminar con un colorido faro: traza gruesas líneas negras a su alrededor. Después de hacerme pasar, se dispone a trepar una vieja y ‘chueca’ escalera de aluminio que lo acerca a su lienzo.

“¿Por qué no quieres darme tu nombre completo?”, le pregunto mientras mira concentrado el techo, de repente... una gran carcajada e intenta persuadirme: “Porque comienzan a llamarme por mi nombre y no... O sea, no es nadie, ¡no es nadie! No necesariamente tienes que decirlo. Venderlo así le da misterio y es hasta mejor”.

El arte le corre por la sangre y hasta por la piel, lo noto en sus tatuajes, tiene doce. Unos más visibles que otros, de hecho uno de los que más resalta es su peculiar ‘Sonríe’, que se lleva casi la mitad de su brazo izquierdo. Cartagena, el Caribe y el amor han sido su mayor inspiración, así lo refleja en su impecable trabajo. Devolviendo el casette -como él mismo dice-, durante toda su vida se ha dedicado voluntaria e involuntariamente a comunicar a través de su indudable talento.

De los paisas aprendí...

¿Cómo termina un administrador de negocios haciendo arte no solo en las calles de Cartagena sino en los más prestigiosos sitios de la ciudad? La historia es larga y Marion.Ve está dispuesto a contármela. Mientras sostiene el marcador negro con sus dos manos, aún montado en la estropeada escalera, recuerda cómo uno de sus primeros emprendimientos le enseñó la importancia de rodearse de gente soñadora.

“En Medellín vendí bolis, nachos, de todo, pero el guacamole fue con el que mejor nos fue. Éramos cinco compañeros y me di cuenta de que allá las cosas son a otro nivel. Esa gente tiene el negocio en la cabeza y no de mala manera, es su mentalidad. En la universidad conocí a ‘El Caleño’, un man que siempre soñó con ser parte del mundo musical pero la vida lo condujo por otra parte, sin embargo, siempre me decía que soñara en grande y que no desistiera. Me decía que yo podría ser el J Balvin de las letras”, una sutil sonrisa acompaña a su mirada y se fija en el horizonte por un par de segundos. Sabe que está en el camino de conseguirlo.

“Ajá, ¿y cuándo vas a volver a Medellín?”, le pregunto: se le nota una profunda nostalgia al recordar aquellos días en la Ciudad de la Eterna Primavera. “Medellín es otro nivel. Yo no estaba ganando lo suficiente para vivir allá. Me contratarían por ser administrador de negocios, no por pintar tableros. Seamos sinceros, allá primero es el paisa y si hay alguien que descartan, es al que no sea de allá. Esa gente nos da lección en sentido de pertenencia”, responde.

Llegó al Corralito de Piedra lleno de expectativas. Era 2015 más o menos. Muchos se burlaban de su trabajo y lo reducían “al que escribe en papelitos”, pero para él nunca fue ofensa: si de algo estaba convencido era de que trascendería. Luchó por ello día a día. Mientras repartía su tiempo en otros trabajos como ser conductor de Uber y hasta profesor de Turismo, Marion.Ve alimentaba sus redes sociales con mensajes llenos de “buena energía”, como él describe. Allí fue creciendo hasta que ahorró lo suficiente para iniciar su “mejor emprendimiento”: él mismo.

De pintar en papelitos, pasó a tableros, estos últimos aprendió a hacerlos en Medellín; observó a un gran artista llamado Daniel Rendo, que además le enseñó que del “arte se puede vivir” y así lo declaró para su vida. Su nombre empezó a tener eco en la ciudad y aquí Marion.Ve admite su secreto: buscó visibilizar su trabajo, darle ese estatus que merecen todos los artistas a nivel local, incluyéndolo a él. Ahora ya no tanto son los tableros, los murales pasaron a ser uno de los mejores ítems en su carta de presentación.

Ahora Marion.Ve está más efusivo que nunca. Atrás queda la timidez con la que en algún momento se describió y llega una inesperada confesión: “Yo quería ser cura”. No disimulo mi asombro y creo que él lo nota, pues no deja pasar mucho tiempo para contarme que la labor social siempre le ha llamado la atención. “Desde pequeñito, mi mamá me metió en todo hasta Scout fui”, dice.

Marion.Ve hace parte de Cartagena Unida, Sonrisas de León, Global Shapers y Amigos del Mar, iniciativas sociales que funcionan en la ciudad.

Con razón hoy en día, además de su trabajo con el arte, es voluntario de cuatro iniciativas que le han permitido acercarse a los lugares más recónditos de Cartagena haciendo lo que más le gusta y es que Marion.Ve sí sueña con ser un artista reconocido porque está convencido de que a través del reconocimiento puede trascender el mensaje que siempre ha querido comunicar: “El mundo puede ser mejor a través del hacer”. Habiéndolo afirmado y terminada nuestra conversación, desciende, toca mi hombro y me pregunta: “¿Por qué fue que nunca bajé de las escaleras?”. Llegamos al destino, le confirmo.

Marion.Ve es voluntario de Cartagena Unida, iniciativa ciudadana que donó miles de mercados en medio de la pandemia. Aquí, junto a Catalina Araújo, líder de Cartagena Unida.//Foto: Cortesía.
Marion.Ve es voluntario de Cartagena Unida, iniciativa ciudadana que donó miles de mercados en medio de la pandemia. Aquí, junto a Catalina Araújo, líder de Cartagena Unida.//Foto: Cortesía.
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