Después de pasar nueve años en Estados Unidos y dos en Argentina decidió regresar al país. Ahora vive en Bogotá buena parte del año y también visita su Montería natal con una frecuencia inimaginable. Allá se encuentra con su familia, sus raíces, la gente que la conoce desde niña, la comida orgánica inexistente en otros destinos frecuentes, la energía para continuar y las bases que le impiden olvidar quién es.
“Para mí –asegura Sonia- es vital volver a las raíces, a mi ciudad, estar con mi familia, recorrer las calles de mi infancia, recargarme de la tierra misma, del calor impresionante de Montería, del mar de Coveñas… Allí, en mi polo a tierra, encuentro más razones para continuar creciendo, es vital llenarme de todo eso para reinventarme. Además, cuando estás en un mundo frívolo se te pueden llegar a confundir muchas cosas y por eso es vital tocar la ‘fibra’.”
Salir al “mundo”La primera vez que vivió en Bogotá tenía 16 años, quería estudiar Medicina. A los pocos meses de llegar a la capital sufrió un desprendimiento de retina del ojo izquierdo y entonces su vida tomó otro rumbo. Tras años de cirugías y de una adaptación cerebral que comenzó 18 meses después de haber sufrido el impacto que se llevaría 70 por ciento de su visión, perder el ojo supuso una ráfaga emocional potente, pero a la larga, una sensación de alivio generada por la ausencia de dolor.
“Después de eso quedé muy ‘movida’, se podrán imaginar la situación. A los 17 años no entendía por qué me estaba pasando eso. También tenía mucho que ver el tema de la adolescencia, cuando quieres sentirte sexy, querida, mirada… Y resulta que perdiste un ojo… ¡era un poco fuerte! Pero esta situación realmente fue el inicio de una búsqueda, quería darle un sentido distinto a eso malo que me había pasado. Así que tras un tiempo de adaptación apareció la oportunidad de estudiar Comunicación Social, y comencé a estudiar al siguiente semestre”.
Ahora Sonia piensa que todo pasa por una razón, y finalmente ese cambio de ruta trajo cosas maravillosas. Así que con la alegría y espontaneidad propia de quien se siente seguro y satisfecho, afirma que hoy toma con mayor tranquilidad todo aquello que no entendió cuando era joven.
Televisión, siempreDesde antes de graduarse se inclinó por la pantalla chica. Primero escribió para un programa infantil, luego lo presentó, hizo prácticas en un canal local y cuando la llamaron de Caracol ya tenía experiencia en distintos flancos. Sin embargo, esta suponía su primera gran oportunidad.
En ese momento los travel shows estaban en auge en todo el mundo, y Recorridos suponía una ambiciosa respuesta del canal colombiano. Con Juan Camilo Pinzón dirigiendo y grabando, hicieron 13 programas en Estados Unidos y lo mejor es que lo recorrieron en una casa rodante hasta llegar a Miami. Pero en la ruta personal de Sonia significaba algo más, un punto de partida en la televisión en grande, en un país que hasta entonces desconocía.
En 2003 ya se estaba instalando en Miami. Entonces inició un maravilloso proceso emocional, académico y profesional. “Comencé a hacer tele con mucho esfuerzo porque era una inmigrante, pero finalmente estuve en diferentes medios. Hice Pasos audaces con Telemundo, fui productora de un par de programas y pude poner en práctica muchos conocimientos”.
Después de nueve años se fue a Argentina porque quería conducir en español. Se entrevistó con diferentes productores, agencias, canales de televisión y una de esas puertas tocadas cedió hasta abrirse. El casting al que la llamaban no era otro que el de Extreme Makeover Home Edition Latin America –un programa que ayuda a familias de escasos recursos a construir su casa-, y cuando se cercioraron que encajaba en el perfil que buscaban, empezó su nueva aventura.
Una construcción de felicidadSer la conductora de este enorme reality le trajo reconocimiento y felicidad. Pero dejemos que sea ella quien nos hable sobre esta experiencia y sus nuevos sueños.- Este es un programa con una carga emocional muy fuerte. ¿Cómo se relaciona esa emocionalidad con su vida profesional y privada?Me acerco con mucho respeto a las historias de estas familias, todas han pasado por situaciones muy difíciles: pobreza, enfermedad, abandono, violencia, injusticia, odio… Cuando te acercas a eso, simplemente lo haces como un ser humano normal que entiende lo que ellos están compartiendo, creando una confianza que se va ganando de a poquito, y para nosotros es un verdadero honor.
- Reconstruyen casas en dos semanas. ¿Cómo son las jornadas de grabación?¡Intensas! Muy largas. Hay un cronograma que debemos cumplir y también pasan muchas horas de espera. Soy una persona muy privada en cierto sentido y estar expuesta en un lugar, aunque sea entre colegas, es complejo. Nos convertimos en una familia y nada pasa por casualidad, cada una de las personas del proyecto tiene un fuerte compromiso con temas sociales, y eso se nota en el set.
- El programa ha llegado a Chile y Argentina. ¿Está Colombia en un futuro itinerario?Admiro mucho el trabajo que hace Canal Infinito y los responsables del programa. Este es un proyecto gigante y muy costoso, en cada capítulo se invierte medio millón de dólares. No podría contestar esa pregunta, sé que estamos tratando de venir, no sé cuándo, pero sí sé que queremos llegar a todos los rincones de Latinoamérica, incluida Colombia.
- Gracias al reality la gente la conoce más como conductora, pero usted también produce y escribe.Siempre escribí. Al principio cosas de adolescentes, pero cuando comencé a estudiar Periodismo nos enseñaron a escribir y es algo que agradezco mucho. Porque ahora entiendo que cualquier proyecto comienza con una hoja en blanco… y eso es algo que me encanta, poder visualizar desde ahí todo lo que viene.
Considero vital aportar ideas que construyan sociedad a la vez que entretengan y por eso, con un equipo colombo-argentino, estamos creando proyectos de interés humano muy originales; ahora están en gestación, pero no se han visto nunca en televisión. Por ahí quiero que sea mi aporte.
-¿Qué la ocupa por estos días?El periodismo transmedia, el audiovisual, son formas de comunicar masivamente de una forma más social. Hay mucho que contar y a través del periodismo digital sé que podemos llegar a más personas en el mundo. Lo que se está gestando en temas creativos, digitales y tecnología es muy interesante, por eso estoy acá. Soy productora y conductora en una empresa llamada EM2 y tenemos varios proyectos andando. En esas me la paso, creando, escribiendo guiones, entrevistando gente, investigando.



