El desarrollo tecnológico y la infraestructura moderna en China son imposibles de ignorar para cualquier visitante. Con una economía digital en constante expansión, este país ha consolidado su lugar como uno de los gigantes mundiales en innovación. Sin embargo, ese mismo dinamismo tecnológico contrasta con una serie de restricciones impuestas por el gobierno que limitan el acceso a plataformas extranjeras y generan un ecosistema digital controlado desde adentro.

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EFEUno de los aspectos más sorprendentes para los extranjeros que llegan a China es la imposibilidad de acceder a redes sociales y servicios occidentales como WhatsApp, Instagram, Facebook, Gmail, Hotmail o X (anteriormente conocida como Twitter). El “Gran Cortafuegos de China”, como se le conoce, impone un férreo control sobre internet, limitando el acceso a sitios y plataformas extranjeras que no están bajo supervisión estatal. Esto obliga a los visitantes a utilizar VPNs (Redes Privadas Virtuales) que permiten evadir estas restricciones al simular conexiones desde lugares como Taiwán o Japón. La contratación de una VPN se ha vuelto casi indispensable para quienes desean mantener contacto con sus redes o trabajar en plataformas no autorizadas por el gobierno chino.
Este panorama contrasta con el vertiginoso avance en la adopción de nuevas tecnologías; especialmente en el ámbito de los pagos electrónicos. En China, el uso de dinero en efectivo prácticamente no existe. Plataformas como Alipay y WeChat dominan el mercado de pagos, hasta el punto de que incluso los vendedores ambulantes aceptan estas formas de transacción. El uso de tarjetas físicas, aunque sigue existiendo, es casi exclusivo de grandes superficies o establecimientos que atienden al turismo internacional. Para los residentes chinos, el acceso a estas plataformas es de uso diario, creando un ecosistema donde el manejo del dinero en papel ha sido sustituido por transacciones digitales rápidas y eficientes. Lea: ¡Cuidado! estafas en billeteras digitales como Nequi: 4 consejos de la Fiscalía
A esto se suma la cobertura de la red 5G, que permite a los usuarios estar constantemente conectados, incluso desde el mismo momento en que aterrizan en suelo chino. Ciudades como Pekín, la capital, están completamente cubiertas por esta infraestructura.

Su capital, con más de 21 millones de habitantes, ha experimentado una transformación urbana en los últimos 15 años. Edificios modernos, autopistas eficientes y un transporte público avanzado han sido el resultado de esta renovación, que busca proyectar una imagen de ciudad global y vanguardista. Sin embargo, a pesar de estas mejoras, sigue habiendo una notable falta de bilingüismo, incluso en lugares tan internacionalizados como hoteles y grandes almacenes. Para muchos turistas y hombres de negocios, el uso de traductores es indispensable para poder comunicarse con los locales.
La innovación tecnológica también se refleja en eventos como la feria empresarial de Shenzhen, ciudad que se ha ganado la reputación de ser el “Silicon Valley chino”. Esta feria, que se celebra anualmente, atrae a empresas y emprendedores de todo el mundo, sirviendo como plataforma ideal para el lanzamiento de nuevos productos. Las marcas tecnológicas chinas aprovechan esta oportunidad para presentar sus avances, como es el caso reciente del lanzamiento del vivo X200, un smartphone que promete ofrecer capacidades fotográficas avanzadas, al igual que su popular predecesor, el X100 Ultra.
El vivo X200 Pro cuenta con un módulo trasero de tres cámaras de alta definición, cada una de ellas calibrada en lente y color por la reconocida firma alemana Zeiss, famosa por fabricar algunos de los mejores lentes profesionales de fotografía, telescopios y microscopios. Las cámaras incluyen un ultra gran angular de 50 megapíxeles, un sensor principal de 50 megapíxeles de última generación, el conjunto se complementa con un teleobjetivo periscopio de 200 megapíxeles, capaz de ofrecer un zoom óptico de 3.7X y un zoom digital de hasta 100X, respaldado por un nuevo algoritmo de inteligencia artificial (IA) que Vivo ha mejorado para obtener imágenes más realistas y definidas.
En cuanto a la IA, sería necesario un artículo completo para abordar todas las funciones integradas en este dispositivo. Vivo ha dotado a la serie X200 con múltiples capacidades a lo largo de todo el sistema. Entre las funciones destacadas están la transcripción de texto, la predicción de atajos en su “isla atómica”, y el “Circle to Search”, que permite realizar búsquedas a partir de lo que aparece en pantalla. Muchas de estas funciones están actualmente vinculadas a aplicaciones chinas, pero se especula que al llegar al mercado internacional, el potencial de integración con aplicaciones occidentales será importante.
La expansión de la red 5G y los pagos digitales son prueba del poderío tecnológico chino. Sin embargo, las barreras que el gobierno impone sobre el uso libre de internet y la limitada interacción con el mundo exterior plantean preguntas sobre el equilibrio entre el desarrollo y la libertad. Aunque China está a la cabeza en innovación, las restricciones internas son un recordatorio de que el control político sigue siendo un elemento central de la vida cotidiana en el país.
