Encontrar la solución a líneas de expresión y en general devolver la juventud perdida a la piel es uno de los trabajos más grandes que adelanta a diario la ciencia. Devolver el paso del tiempo es imposible, pero atenuar sus huellas se vuelve cada vez más real.
Con el correr de los años, los cambios en la calidad de la piel son más evidentes, esto se debe a que el colágeno y las fibras elásticas disminuyen, además que se reduce la calidad del ácido hialurónico presente en el organismo, trayendo consigo la disminución en la elasticidad de la piel y el incremento de la sequedad cutánea.
Estos cambios tienen mucho que ver con los factores genéticos y agentes externos como la radiación ultravioleta (UV), así como el estilo de vida poco sano de algunas personas, quienes deterioran la piel con hábitos poco saludables como fumar y beber. Aunque está comprobado que el más dañino de estos factores está en los rayos solares, responsables del envejecimiento prematuro de la piel.
El secreto de una bella textura y por ende disimular las líneas de expresión está en la hidratación de la piel, afirma la dermatóloga Ingrid Salas y para la misma se ha desarrollado un novedoso sistema denominado Skinboosters, que sin pretender devolver el paso del tiempo, puede reponer el hidrobalance de la piel, mejorar su estructura y elasticidad, así como rellenar arrugas, pliegues y restaurar el volumen facial.
Los Skinboosters son unos dispositivos de aplicación de ácido hialurónico que buscan específicamente proveer a la piel de hidratación de una manera sencilla. Este ácido tiene una densidad diferente, afirma la dermatóloga, por lo cual va a las capas más profundas de la piel y promueve la captación de agua.
La aplicación
Los Skinboosters constan de una aplicación específica que permite que cada dosis sea uniforme y además existe la posibilidad de hacerlo con cánulas con el fin de realizar una sola entrada y se proceda a la infiltración en forma de abanico.
Este novedoso tratamiento que no actúa como relleno, es inocuo, pues no representa riesgos para la salud del paciente y generalmente se aplica en las zonas más afectadas por el envejecimiento prematuro como la cara, el cuello, escote, labios y manos.
La aplicación tiene varios protocolos y el más aceptado es el que se realiza cada seis meses, aunque en pieles muy maltratadas, el tiempo de manejo se reduce.
No existen contraindicaciones para la aplicación y por obvias razones se evita su uso en pacientes con infecciones cutáneas activas, personas con cáncer o en tratamiento de quimioterapia.
