Nacho Calderón Castro, director del Instituto de Neuropsicología y Psicopedagogía Aplicadas (INPA), autor de libros como Educar con sentido subraya que los padres no deben angustiarse como si sus errores al criar a los niños tuvieran consecuencias irreparables.
Comento hoy sobre las consideraciones de este profesional sobre la educación de los hijos. Hoy las reproduzco para que los padres, primeros educadores de los hijos, las tengan en cuenta.
“El auge de la divulgación sobre desarrollo temprano ha llevado a muchos padres a preocuparse más por esta etapa. A veces, incluso, se percibe una cierta angustia, como si cualquier error fuera irreversible: si no le pongo música desde pequeñito..., si no aprende a leer antes de tal edad..., etc. Desde el punto de vista de la neuropsicología, ¿qué mensaje habría que transmitir a los padres?”.
El continúa dándonos sus apreciaciones sobre lo que está ocurriendo con la crianza de los hijos: “Es cierto que hay un mayor interés por el desarrollo temprano. Creo que tiene mucho que ver con el estilo de vida que llevamos. Hoy en día las familias tienen pocos hijos, y se busca que, “ya que solo” tenemos uno o dos, lleguen a ser “lo mejor” posible. A ello sumamos la falta de tiempo de los padres con los hijos, y por tanto queremos que el poco rato que estamos con ellos nuestra dedicación sea “excelente”. Todo ello nos ha llevado a una crianza “de libro”. Hemos dejado la “intuición de madre o de padre” para leer y obedecer lo que dicen los expertos sobre el desarrollo. Si a ello añadimos el énfasis que esta sociedad pone en el éxito (entendiendo por éxito únicamente el académico o el laboral), muchas veces los padres buscan desde que el niño nace fórmulas para “garantizar” ese éxito en sus hijos, sin poner tanta atención al desarrollo en valores personales y familiares.
Respecto a la percepción de los padres de que cualquier error a edades tempranas puede tener efectos irreversibles, es una terrible herencia que nos dejó Sigmund Freud, y que ha marcado mucho los estilos de crianza de hoy en día. Los padres deben reconocer su condición de humanos y por tanto ser conscientes de que van a cometer errores, al conducir, al trabajar, al cocinar y al educar. Pero, afortunadamente, la inmensa mayoría de los errores que cometemos como padres dejan poco o nulo efecto en nuestros hijos.
Los padres han de entender que el desarrollo neuropsicológico de los niños debe pasar por una serie de etapas, y que es importante completarlas y detenernos un tiempo en cada una de ellas. Hoy en día se ha extendido la idea de que “cuanto antes mejor”, y está llevando a una “hiperestimulación” y aceleramiento de procesos en los niños que está siendo muy perjudicial: de ahí, entre otras cosas, el incremento del trastorno por déficit de atención. Si los padres quieren poner el énfasis en el correcto desarrollo de sus hijos, me atrevería a dar tres consejos:
1) Intentar pasar el máximo tiempo con ellos
2) Jugar, jugar y jugar
3) Minimizar, y en la medida de lo posible, eliminar el uso de pantallas (tablets, móviles, TV, ordenador).
El instinto y el sentido común son muy importantes a la hora de educar. Esto no lo podemos pasar por alto en el diario vivir.
